Estimados señores
Les escribo para hacerles llegar mi protesta sobre la publicación de una
fotografía en la primera página de la edición del día Domingo 28 de
Diciembre de 2008, sobre los mas recientes ataques en la Franja de Gaza. La
imagen, a todo color muestra claramente el cadáver quemado y parcialmente
mutilado de una víctima. Igualmente, en la página A6 de la misma sección,
muestran una fotografía de varios cadáveres de soldados. Estas imágenes
son extremadamente crudas, y la publicación de las mismas no hace otra
cosa que darle un tinte amarillista y sangriento, a una noticia que por sí
sola ya es preocupante y alarmante. Cualquier acto de guerra es un acto
violento, pero no debemos en nombre de la "libertad de prensa", publicar
imagenes atroces que denigran ademas de la dignidad de las víctimas que
allí aparecen. Personalmente verifiqué la cobertura que de esta misma
noticia hiceron la BBC y CNN, y en ninguno de estas dos publicaciones,
aparecen imágenes tan grotescas y sangrientas como las expuestas por Uds.
Si dos diarios de prestigio internacional como los que mencioné, no
necesitan valerse de semejantes imágenes atroces para transmitir la
gravedad de lo ocurrido, no existen tampoco razones de carácter
periodístico para publicar fotos con tan alta carga de violencia.
La publicación de contenido violento y sangriento, no produce más que la
desensibilización de los lectores, que al exponerse a material de esa
naturaleza, terminan por aceptar que dichos imágenes y dichos actos forman
parte de la convivencia normal de la sociedad humana. En otras palabras,
la publicación desmedida de imágenes violentas no hace más que popularizar
este ambiente.
La libertad de prensa no debe ser utilizada como excusa para sembrar la
violencia en los lectores. Uds. abiertamente han declarado una línea
editorial en la que critican a ciertos sectores de la sociedad venezolana,
acusándolos de usar un lenguaje violento, pero me temo que Uds. están
mirando la paja en el ojo del vecino sin darse cuenta del hierro que
tienen en el suyo propio.
Es lamentable que este diario apele a técnicas de comunicación tan
amarillistas y violentas, que desdicen mucho de la ética editorial de este
diario. No existe una justificación razonable para la publicación de estas
imágenes, y por ello les hago saber mi protesta enérgica sobre su
publicación. Yo no ignoro la creciente inseguridad y violencia que existen
en nuestro país y en el resto del mundo, pero existen níveles mínimos de
respeto y decoro a la hora de publicar imágenes relacionadas con hechos
violentos.
Cuando un diario no atiende estos mínimos niveles de respeto, y publica
imágenes tan atroces, y además en primera página, no me queda más remedio
que pensar que a este diario no le importa pasar por encima de esas
normas. El propósito de tal acción, no se justifica con el ejercicio de la
libertad de prensa. Libertad de prensa no es publicar el cádaver de un ser
humano parcialmente quemado y mutilado, siendo transportando por miembros
de la Media Luna Roja.
La comunicación en un diario, se expresa tanto en palabras como en
imágenes. Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Si la imagen es
buena, las palabras seran buenas, pero si la imagen es mala, las palabras
serán malas.
La violencia que nos rodea no puede ser ignorada, deber ser denunciada,
pero ademas analizada y estudiada para buscar soluciones a la misma.
En este contexto, de un diario yo espero varias cosas. Espero más que la
publicación insensible de imagenes que tristemente revelan las
atrocidades que los seres humanos cometemos. De un diario, yo espero
palabras, que en un lenguaje coherente y claro, de manera consciente y
razonada, expresen no solo que vivimos en mundo cada vez más violento,
sino que además analice esas situaciones, exponga la opinión de expertos,
informe a su público de medidas de prevención y procure activamente la
ejecución de soluciones. Las pálabras tambien son poderosas, y son tan o
más enérgicas que las imágenes para transmitir -además muy
específicamente- las condiciones en que nuestra sociedad evoluciona.
Naturalmente, escribir esas palabras toma un esfuerzo intelectual y de
reflexión, mucho más intenso y demandante que el de simplemente publicar
una fotografía del cuerpo sangriente e inerte de un ser humano. Un
diario, en su definición primaria es un relato histórico de lo ocurrido.
Los diarios son palabra en su fundamento más básico.
Una colección de fotografías es sólo un álbum. Casualmente, una de las
definición de álbum de la Real Academia Española, es la de un libro en
blanco.
Al ver la primera página de El Impulso del 28 de Diciembre de 2008,
no me queda otra opción que pensar que este diario no tiene mucho
que decir, y que su publicación se sostiene unicamente de lo que
producen sus reporteros gráficos.
Los BsF 2,00 que hoy gasté en su periódico, están literalmente bañados en
sangre.
La próxima vez gastaré mis pocos centavos en otra cosa más constructiva.
Atentamente
Katherine Vieira
EDC es un espacio dedicado a la discusión de temas académicos, y algunos no tan académicos.
viernes, enero 02, 2009
Carta abierta a El Impulso
sábado, octubre 25, 2008
Anfitriona de Lujo
Kathy Vieira, Astrónoma Venezolana, Será Anfitriona de Lujo para las familias hispanas en el Observatorio de YalePor Patricia Juárez
Tomado de: http://lavozhispanact.com/IndexLaVozHispana/estado_1016_1%20Kathy.htm
La Pasión por la Observación
Vivaz y carismática, Kathy Vieira atrapa a las personas con su plática entusiasta cuando de hablar sobre el Universo se trata. Estrellas enanas, cúmulos estelares, nebulosas planetarias, agujeros negros, materia oscura, la curvatura del tiempo y del espacio y mil tópicos más de la ciencia de los astros que son prácticamente incomprensibles para la mayoría de las personas, en palabras claras de la joven astrónoma parecen ser conceptos accesibles y hasta sencillos. Será porque se expresa con la pasión de quienes aman lo que hacen y desea contagiar a otros para que atisben ese mundo fascinante del conocimiento que está escrito en el cielo nocturno que apenas podemos observar desde nuestras ciudades.Lo difícil para quienes habitamos grandes áreas iluminadas artificialmente y nos gusta admirar a las estrellas, es encontrar un sitio lo suficientemente oscuro que permita la observación de la luz que nos llega de lugares y tiempos muy remotos. En el estado de Connecticut, al lado del aeropuerto de Bethany, existe un lugar que reúne esa condición de oscuridad y donde algunos aficionados llevan sus telescopios y los apuntan hacia el cielo. De cualquier modo, la mejor vista de nuestra galaxia solo es posible en el hemisferio sur, desde países como Chile –donde se encuentra uno de los observatorios más importantes del mundo-, porque desde el hemisferio norte no estamos muy bien ubicados en relación al núcleo de la galaxia.
Kathy es estudiante de doctorado en el área de Astrometría en la Universidad de Yale, cuyo Departamento de Astronomía tiene más de 100 años de fundado. Hasta hace 3 años, los estudiantes solamente contaban con una instalación móvil para hacer sus observaciones, pero gracias a una generosa donación de la Familia Leitner, se creó el Leitner Family Observatory, desde el cual pueden ahora hacer sus estudios sobre la bóveda celeste los alumnos de licenciatura y el cual recientemente ha sido abierto al público en general.Las instalaciones incluyen un par de telescopios de mediano alcance con los cuales es posible observar las galaxias más cercanas, como la de Andrómeda o nuestra propia Vía Láctea -la cual es visible a simple vista ya que estamos situados dentro de ella-, las franjas de Júpiter, los anillos de Saturno o nuestro hermoso satélite. Las observaciones desafortunadamente solo podrán hacerse en noches despejadas, ya que los telescopios ópticos tiene la capacidad de captar la luz lejana de cuerpos celestes y agrandar sus imágenes, pero no pueden hacerlo si esa luz es obstruida por las nubes, capacidad reservada a los radio telescopios. Serán hechas al oscurecer y durarán aproximadamente dos horas, durante las cuales los asistentes tendrán oportunidad de observar una fracción del universo y Kathy Vieira será sin duda una excelente anfitriona y guía durante las noches de observación para las personas que hablan español, ya que estará ahí para responder a sus preguntas e inquietudes. «No es de esperarse –advierte con honestidad- las espectaculares vistas impresas en fotografías de revistas especializadas o en películas y documentales plagados de efectos especiales. Pero el valor de lo que se ve radica en que es una vista natural, directa y real, que además no por ser más modesta que una serie de ciencia ficción es menos bella.» Pacientemente, Kathy nos explica que la potencia de un telescopio depende básicamente de su diámetro y de la distancia focal donde se forma la imagen. Entre más grande es su diámetro, capta más luz y se podrán observar objetos más lejanos o pequeños. Todo es relativo según el brillo de las estrellas y su alejamiento. Los telescopios del Leitner Observatory miden de 12 a 18 pulgadas de diámetro y tienen una distancia focal de 2 metros, mientras que telescopios como el de Chile, tiene un diámetro de 8 metros y una distancia focal de varias decenas de metros.
Ciencia, Religión y Extraterrestres
Katy Vieira también habla de la ciencia y la religión, entre las cuales no encuentra ninguna contradicción ni problema, ya que las maravillas que observa en el universo necesariamente han sido creada por una inteligencia superior que de algún modo lo diseñó y sabe como funciona. En cuanto a la posibilidad de la existencia de alienígenas, comenta que muy probablemente en algún rincón del Universo los habrá, ya que matemáticamente es posible debido a los millones de galaxias que pueblan el universo y que albergan a millones de planetas semejante al nuestro en el cual serian factibles manifestaciones de vida inteligente. El único problema para hacer una aseveración categórica sobre su existencia, es que hasta la fecha no existe ninguna evidencia que lo pruebe. Muchos de los famosos avistamientos de platillos voladores no son sino meras observaciones de sondas meteorológicas, experimentos militares o representaciones fraudulentas creadas con fines de distracción utilizados por gobiernos o grupos de poder para que la gente se desentienda de problemas verdaderamente terrícolas y que le afectan directamente. Tanto las abducciones y las supuestas naves espaciales tienen explicación perfectamente lógica. Algunas de las primeras son maneras subconscientes de justificar abusos sexuales o físicos, y las segundas pueden ser ilusiones ópticas producidas por fenómenos naturales en la atmósfera terrestre. En suma, aún no nos han visitado seres de otras galaxias, o por lo menos, no han dejado pruebas o recuerdos de su visita.
http://lavozhispanact.com/IndexLaVozHispana/estado_1016_1%20Kathy.htm
viernes, febrero 22, 2008
LA PARÁBOLA DEL ESPECULADOR

Palimpsesto
Por Naudy H. Lucena
Ellos imponen descaradamente sus intereses por encima de cualquier responsabilidad social y hasta llegan a estar al margen de las leyes vigentes; se burlan de toda clase de control y al final quedan impunes. ¿Quién podrá defendernos? La consigna que ellos manejan sobre nosotros los consumidores es muy clara, cada día sale uno a la calle y quien lo encuentre es de él. A ellos no les importa destruir el negocio sino salvarse a sí mismos; en todo caso todos esos bienes ganados no son fines en sí, sino recursos; sus actividades son en cierto modo una negación que afirma aquello que niegan, destruyéndolo. Después de ellos, como la cabra de Josefita Camacho (3) suelta en el jardín, nada será igual…
Si usted, mi estimado lector, coloca a un consumidor en una olla de agua caliente, este intentará escaparse de inmediato, pero si lo hace gradual, con paciencia, sutilmente, permanecerá tranquilo. Primero comienza a escasear la leche, después el arroz, el azúcar y la harina; el pollo desaparece junto a la carne de res y el pescado nada que ver; pero el consumidor de estos productos, a pesar de hacer algunas quejas en las largas colas de los supermercados; llevarse uno que otro bastonazo por las costillas, extrañamente, como un místico Español, artista del hambre, sabe esperar, es decir, hierve lentamente.
En eso, surgen en la escena dos figuras negativas del repertorio económico emergente, el acaparador y el especulador, entre tantos otros mercaderes, a quienes se responsabilizan de inmediato de la escasez y una vez detectados y aparentemente controlados los efectos dañinos que estos han provocado, aparecen la leche y el arroz y comienzan a llenarse los estantes y disminuyen un poco las colas de los supermercados. Eso si, los productos tienen una nueva etiqueta y nuevos precios. Tal como lo pronosticó Peter M. Senge (1), igual a la rana hervida, algunos consumidores sienten el efectos de los hechos de la realidad económica pero no están preparados para comprender y defenderse de los procesos de cambios , subyacentes, lentos y sutiles en los cuales están comprometidos. Su adaptación a los cambios es lenta pero segura.
En este sentido, podría decirse que la realidad socioeconómica del país, es algo que no se puede modificar de un solo golpe, salvo hacerle algunos arreglos que compensen un poco sus deficiencias y todas aquellas situaciones imprevistas del mercado, como el acaparamiento y la especulación que tienen su interpretación-explicación en las leyes clásicas de la economía, la circularidad , la oferta y demanda, la producción, los inventarios; y demás cuadros derivados de la oposición entre la abundancia y la escasez, aquí por el contrario, tales cosas dejan en el público consumidor una visión un poco desamparada de la realidad.
Así que, las reglas universales de la economía sobre la cuales siempre se ha creído y algunos creen que se apoya el edificio social, si se comparan y aplican en la sociedad nuestra, se observa que estas son intervenidas fácilmente por la negación creadora y continua de los llamados “vivos”, el parásito, el excéntrico, el oportunista, el avaro, el corrupto, el “te estás llenando”, “No me de pero póngame donde hayga” (2)
¿No serán estas figuras del acaparador y el especulador, los símbolos básicos de las leyes de la economía y además parte de la filosofía que rige el país?
¿No serán, el acaparador y el especulador, metamorfoseados estos bajo otras figuras, los mismos empresarios, el almacenista, los bodegueros, los detallistas, el buhonero y tantos otros personajes del mundo económico, reino de las oportunidades?
Ellos son, aunque usted no lo crea, los que inciden en la llamada demanda, incluyendo la ansiedad y demás elementos simbólicos y abstractos del deseo, inducido, provocado o no, del consumidor; ellos retiene sus inventarios y al igual a los caimanes del Orinoco esperan el momento propicio para poder distribuirlos, porque paradójicamente, ganan sin vender, y pierden de ganar más si venden y además, son los únicos que regulan realmente en el mercado toda clase de ofertas; el monopolio y el oligopolio lo inventaron ellos y quien monopolice y oligopolice en este reino de oportunidades buen monopolizador y ologopolizador será.
Ellos imponen descaradamente sus intereses por encima de cualquier responsabilidad social y hasta llegan a estar al margen de las leyes vigentes; se burlan de toda clase de control y al final quedan impunes. ¿Quién podrá defendernos? La consigna que ellos manejan sobre nosotros los consumidores es muy clara, cada día sale uno a la calle y quien lo encuentre es de él. A ellos no les importa destruir el negocio sino salvarse a sí mismos; en todo caso todos esos bienes ganados no son fines en sí, sino recursos; sus actividades son en cierto modo una negación que afirma aquello que niegan, destruyéndolo. Después de ellos, como la cabra de Josefita Camacho (3) suelta en el jardín, nada será igual…
NOTAS
(1) Peter M. Sengue (1995) La quinta disciplina. Ed. Granica;Barcelona, España.
(2) Entre algunos miembros de ciertos grupos sociales de Venezuela, en general entre los sectores excluidos de la educación, “hayga” equivale a haya. Una persona que utilice esta expresión es considerada como “mal educada”, “marginada”, entre otros calificativos.
(3) “La Cabra Mocha” es una canción navideña venezolana (gaita zuliana), de mucha popularidad. Y dice así:
(1) Peter M. Sengue (1995) La quinta disciplina. Ed. Granica;Barcelona, España.
(2) Entre algunos miembros de ciertos grupos sociales de Venezuela, en general entre los sectores excluidos de la educación, “hayga” equivale a haya. Una persona que utilice esta expresión es considerada como “mal educada”, “marginada”, entre otros calificativos.
(3) “La Cabra Mocha” es una canción navideña venezolana (gaita zuliana), de mucha popularidad. Y dice así:
(Gaita venezolana)
Autor: Pandelio Hernández
Año: 1964
Autor: Pandelio Hernández
Año: 1964
Esta vieja cabra mocha, antañona y populares una gaita ejemplar que cantando no se jocha (bis)
Estribillo
Ahí viene la cabra mocha de Josefita CamachoEs mocha de los dos cachos, del rabo y las dos orejasY es por eso que no deja que la cojan los muchachos
Esta gaita maracucha no tiene comparación porque alegra un parrandón y la baila quien la escucha (bis)
Estribillo
Un día la cabra mocha se le escapó a JosefitaPues quería hacer cositas con el chivito de Arocha (bis)
Un día la cabra mocha se le escapó a JosefitaPues quería hacer cositas con el chivito de Arocha (bis)
Estribillo
Aunque no tenga los cachos, ni el rabo, ni las orejas,Josefita no la deja que la cojan los muchachos (bis)
Aunque no tenga los cachos, ni el rabo, ni las orejas,Josefita no la deja que la cojan los muchachos (bis)
Estribillo
La cabra mocha parió del chivato de Morillolos chivitos amarillos que Josefita vendió (bis)
La cabra mocha parió del chivato de Morillolos chivitos amarillos que Josefita vendió (bis)
Estribillo
La cabra mocha es feliz cuando la llevan pa´l monte porque se equipa bastante con orégano y cuquí (bis)
La siguiente dirección presenta una reseña histórica de la gaita venezolana (Maracaibo, Estado Zulia). La misma contiene un link para escuchar “La Cabra Mocha”:
http://www.saborgaitero.com/2_Enciclopedia/que%20es%20la%20gaita.htm
La cabra mocha es feliz cuando la llevan pa´l monte porque se equipa bastante con orégano y cuquí (bis)
La siguiente dirección presenta una reseña histórica de la gaita venezolana (Maracaibo, Estado Zulia). La misma contiene un link para escuchar “La Cabra Mocha”:
http://www.saborgaitero.com/2_Enciclopedia/que%20es%20la%20gaita.htm
Como anécdota, “¿Sabia usted que (…) La verdadera letra del estribillo es el (sic) siguiente: Ahí viene la cabra vieja/ de Dolorita Camacho/ es mocha de los dos cachos/ del rabo y de las orejas/ y por eso que no dejan que la agarren los muchachos”.
Tomado de:
Tomado de:
lunes, enero 28, 2008
Quién sirve para las ciencias y para qué nos sirven las ciencias. (3ra y última parte)
Todos. Para hacernos seres humanos más completos. Esas son las respuestas. Pero si su curiosidad va más allá de saberlas, y Ud. quiere saber por qué esas son las respuestas, entonces lo invito a una lectura, en tres partes, que espero lo motive a apreciar y disfrutar de las ciencias, como uno de los caminos que nos llevan al mejor entendimiento de los que nos rodea, como parte del crecimiento humano.
El valor social de la ciencia
Algunas mentes mecanicistas insisten en la idea de que si un trabajo científico no produce un beneficio específico y tangible, en otras palabras un aparato, entonces no tiene trascendencia social. Esta es una visión anticuada y pobre del valor diverso que las ciencias nos ofrecen. Anticuada porque fue en el siglo XIX y principios del XX que se pensó que las ecuaciones diferenciales podían describir todo fenómeno observado en la naturaleza, si dichas ecuaciones eran conocidas. En esta visión, dadas unas condiciones iniciales y las ecuaciones que gobiernan el fenómeno, la solución final y sus resultados podían ser predichos con exactitud, como una máquina, que provista de los ingredientes adecuados, produce siempre el mismo resultado conocido. La realidad es que, primero los errores observacionales asociados a la obtención y medición de los datos de un fenómeno, nos impiden desde un principio el acceso a la información exacta que necesitaríamos para determinar esas ecuaciones. Lo segundo es que aunque conozcamos las ecuaciones que rigen un determinado suceso, puede ocurrir, como con el caso de la teoría del caos, que un leve cambio en las condiciones iniciales produce un resultado final absolutamente distinto.
Históricamente, la estadística y los métodos numéricos han sido los que nos han permitido cuantificar de alguna manera la información que obtenemos de los fenómenos, y en base a ellos, hacemos la conexión con el mundo teórico de las ecuaciones, dentro de lo que permiten los errores observacionales. Pero en las últimas décadas, el desarrollo de nuevas áreas de las matemáticas como la teoría del caos y la geometría fractal, han abierto la posibilidad de abordar temas – como la porosidad de un medio esponjoso - que ni siquiera estaban al alcance de los métodos numéricos. Es interesante que ambas aproximaciones nacieron de ideas profundamente abstractas de los llamados sistemas dinámicos y la geometría, como por ejemplo, el de crear estructuras autosimilares, que lucen siempre de la misma forma no importa cuantos aumentos hagamos de las mismas. Estas figuras presentan características extremadamente inusuales como el tener una longitud infinita, aunque poseen un tamaño finito, como el llamado copo de Koch (http://es.wikipedia.org/wiki/Copo_de_Koch, http://en.wikipedia.org/wiki/Self-similarity)
La visión mecanicista de la que hablé es además pobre, porque los beneficios de la ciencia se manifiestan no sólo en el mundo físico que tocamos y manipulamos, sino en el mundo de las ideas, en los intelectos, en las mentes, en la imaginación que todos poseemos y tenemos el derecho de usar y explorar. Nadie duda de la mente crítica e indagadora de los científicos, ¿entonces por qué no tener todos acceso a esa habilidad también?, insisto, no necesitamos ser científicos para lograrlo, pero si necesitamos aprender y disfrutar de las ciencias. La ciencia y la tecnología ni son lo mismo ni se hacen igual, la tecnología se origina en su forma más fundamental y original de las ciencias. Ambas son necesarias, ambas son importantes, ambas tienen gran un valor social, por su impacto en la evolución de la sociedad humana. El impacto más notable de la tecnología se percibe en la rapidez con que fluye la información y se realizan los acciones, eso ha determinado que la distribución de nuestras actividades en el tiempo haya evolucionado, disminuyendo la duración de algunos procesos, como la obtención de alimentos, y abriendo espacio para otras actividades, algunas de ellas tan novedosas que toman de sorpresa a la sociedad, y no siempre sabemos como manejarlas apropiadamente (como por ejemplo las redes sociales virtuales en internet). La tecnología muchas veces se adelanta al marco ético y moral que debería regularla, como en el caso de los experimentos de clonación con células madres. La tecnología ha tenido como meta global fundamental mejorar la calidad de vida de los seres humanos, y sin embargo son pocos quienes pueden disfrutar de las mínimas condiciones de nutrición y salubridad a las que todos tenemos derecho. Continentes enteros sufren de las más terribles condiciones de vida, que deberian darnos vergüenza como pobladores de este planeta. Es claro que la tecnología por sí sola no resuelve las desigualdades sociales a las que nos hemos atado, desde que comenzó la revolución agrícola del neolítico.
Por otro lado, el valor social de las ciencias es el poder intelectual crítico que adquirimos con el aprendizaje de las mismas. Es posiblemente el valor más importante, y a la vez el más intangible, el que más debemos preocuparnos por adquirir, porque esa manera de ver las cosas como ocurren alrededor, nos permitirá tomar decisiones y actitudes pensadas y meditadas, y no ser víctimas ignorantes de tendencias externas y ajenas, como por ejemplo creer de buenas a primeras en base a fotos de periódicos sensacionalistas, que los extraterrestres han visitado nuestro planeta y han realizado experimentos biológicos con seres humanos. La ciencia nunca ha negado la existencia de vida extraterrestre, pero todos los astronómos sabemos muy bien que las distancias en el universo son tan grandes, que por ejemplo la luz, que es la cosa que más rápido puede moverse, tarda unos 25 mil años en viajar del centro de nuestra propia galaxia hasta nosotros. Semejantes espacios hacen improbable el encuentro de dos fuentes distintas de vida. Es precisamente el límite físico de la velocidad finita de la luz, el que nos permite tener una ventana directa hacia el pasado del Universo y nos deja ver como fueron sus inicios, en la luz de las galaxias más distantes, cuyas imagenes nos muestran como eran los astros al comienzo de los tiempos. De otro modo, viviriamos hoy día mucho más ignorantes de la evolución cósmica, de lo que ya estamos. Los que apresuradamente aceptan la teoría de la visita extraterrestre, cierran en sus mentes la posibilidad de una explicación bastante más terrenal, como la que han planteado ya algunos psiquiatras y criminalistas, que indican que las supuestas abducciones bien pueden ser una cortina de humo, para ocultar crímenes de carácter sexual. Una persona víctima de semejante acto traumático es presa fácil de cualquier engaño que le haga creer que su cuerpo fue víctima de algo totalmente ajeno a este planeta. Hasta los mismos victimarios pueden macabramente propiciar este escenario y literalmente lavar el cerebro de la persona, cuya mente tambien actúa en este mismo sentido, bloqueando lo que seguramente es una espantosa realidad, substituyéndola por una historia fantástica, donde los culpables con literalmente inalcanzables.
De modo que la ciencia nos ofrece el inmenso valor de la visión crítica de lo que nos rodea, ello nos permitirá tener autocontrol de nuestros pensamientos, de nuestras ideas, de nuestras opiniones y sentimientos, de nosotros mismos, que es a fin de cuentas el único control que debemos aspirar a tener, aunque es sin embargo el más difícil de lograr. Cuando internalizamos el concepto de acción individual humana (y no de reacción condicionada), entonces somos personas que contribuimos genuina y sanamente al conglomerado que conforma la sociedad humana. Nuestras acciones pueden tener una consecuencia específica, planificada para el beneficio de quienes nos rodean. Si nos dejamos llevar sin conciencia por lo que nos rodea, y simplemente reaccionamos como perros plavlovianos, no somos más que actores de un guión que otros han escritos, y nuestros actos tendrán las consecuencias que los guionistas hayan previsto, según sus intereses. Si todavia hay continentes enteros muriéndose de hambre, porque varios de esos intereses no incluyen la extensión de los beneficios a todos los habitantes de este planeta, es entonces quizás conveniente que otras civilizaciones pensantes del Universo no nos hayan encontrado todavia, porque seguramente quedaríamos en vergüenza cósmica.
Einstein decía que la educación era lo que quedaba después que a uno se le había olvidado todo lo que aprendió en la escuela. Es muy cierto, se olvidan los conceptos y las formulas, pero quedan las lecciones más importantes, la manera de ver el universo, que es todo lo que nos rodea, desde lo más pequeño, hasta lo más grande, desde lo más cercano hasta lo más lejano, desde nuestra entorno mas familiar, hasta el conglomerado social que es nuestro país, nuestro continente y nuestro planeta. Ese es el valor de la ciencia.
P.S. Alvy, gracias por tus observaciones sobre lo que significa el valor social, la reflexión que ellas indujeron, produjeron como resultado, un par más de párrafos que enriquecieron enormemente este artículo.
El valor social de la ciencia
Algunas mentes mecanicistas insisten en la idea de que si un trabajo científico no produce un beneficio específico y tangible, en otras palabras un aparato, entonces no tiene trascendencia social. Esta es una visión anticuada y pobre del valor diverso que las ciencias nos ofrecen. Anticuada porque fue en el siglo XIX y principios del XX que se pensó que las ecuaciones diferenciales podían describir todo fenómeno observado en la naturaleza, si dichas ecuaciones eran conocidas. En esta visión, dadas unas condiciones iniciales y las ecuaciones que gobiernan el fenómeno, la solución final y sus resultados podían ser predichos con exactitud, como una máquina, que provista de los ingredientes adecuados, produce siempre el mismo resultado conocido. La realidad es que, primero los errores observacionales asociados a la obtención y medición de los datos de un fenómeno, nos impiden desde un principio el acceso a la información exacta que necesitaríamos para determinar esas ecuaciones. Lo segundo es que aunque conozcamos las ecuaciones que rigen un determinado suceso, puede ocurrir, como con el caso de la teoría del caos, que un leve cambio en las condiciones iniciales produce un resultado final absolutamente distinto.
Históricamente, la estadística y los métodos numéricos han sido los que nos han permitido cuantificar de alguna manera la información que obtenemos de los fenómenos, y en base a ellos, hacemos la conexión con el mundo teórico de las ecuaciones, dentro de lo que permiten los errores observacionales. Pero en las últimas décadas, el desarrollo de nuevas áreas de las matemáticas como la teoría del caos y la geometría fractal, han abierto la posibilidad de abordar temas – como la porosidad de un medio esponjoso - que ni siquiera estaban al alcance de los métodos numéricos. Es interesante que ambas aproximaciones nacieron de ideas profundamente abstractas de los llamados sistemas dinámicos y la geometría, como por ejemplo, el de crear estructuras autosimilares, que lucen siempre de la misma forma no importa cuantos aumentos hagamos de las mismas. Estas figuras presentan características extremadamente inusuales como el tener una longitud infinita, aunque poseen un tamaño finito, como el llamado copo de Koch (http://es.wikipedia.org/wiki/Copo_de_Koch, http://en.wikipedia.org/wiki/Self-similarity)
La visión mecanicista de la que hablé es además pobre, porque los beneficios de la ciencia se manifiestan no sólo en el mundo físico que tocamos y manipulamos, sino en el mundo de las ideas, en los intelectos, en las mentes, en la imaginación que todos poseemos y tenemos el derecho de usar y explorar. Nadie duda de la mente crítica e indagadora de los científicos, ¿entonces por qué no tener todos acceso a esa habilidad también?, insisto, no necesitamos ser científicos para lograrlo, pero si necesitamos aprender y disfrutar de las ciencias. La ciencia y la tecnología ni son lo mismo ni se hacen igual, la tecnología se origina en su forma más fundamental y original de las ciencias. Ambas son necesarias, ambas son importantes, ambas tienen gran un valor social, por su impacto en la evolución de la sociedad humana. El impacto más notable de la tecnología se percibe en la rapidez con que fluye la información y se realizan los acciones, eso ha determinado que la distribución de nuestras actividades en el tiempo haya evolucionado, disminuyendo la duración de algunos procesos, como la obtención de alimentos, y abriendo espacio para otras actividades, algunas de ellas tan novedosas que toman de sorpresa a la sociedad, y no siempre sabemos como manejarlas apropiadamente (como por ejemplo las redes sociales virtuales en internet). La tecnología muchas veces se adelanta al marco ético y moral que debería regularla, como en el caso de los experimentos de clonación con células madres. La tecnología ha tenido como meta global fundamental mejorar la calidad de vida de los seres humanos, y sin embargo son pocos quienes pueden disfrutar de las mínimas condiciones de nutrición y salubridad a las que todos tenemos derecho. Continentes enteros sufren de las más terribles condiciones de vida, que deberian darnos vergüenza como pobladores de este planeta. Es claro que la tecnología por sí sola no resuelve las desigualdades sociales a las que nos hemos atado, desde que comenzó la revolución agrícola del neolítico.
Por otro lado, el valor social de las ciencias es el poder intelectual crítico que adquirimos con el aprendizaje de las mismas. Es posiblemente el valor más importante, y a la vez el más intangible, el que más debemos preocuparnos por adquirir, porque esa manera de ver las cosas como ocurren alrededor, nos permitirá tomar decisiones y actitudes pensadas y meditadas, y no ser víctimas ignorantes de tendencias externas y ajenas, como por ejemplo creer de buenas a primeras en base a fotos de periódicos sensacionalistas, que los extraterrestres han visitado nuestro planeta y han realizado experimentos biológicos con seres humanos. La ciencia nunca ha negado la existencia de vida extraterrestre, pero todos los astronómos sabemos muy bien que las distancias en el universo son tan grandes, que por ejemplo la luz, que es la cosa que más rápido puede moverse, tarda unos 25 mil años en viajar del centro de nuestra propia galaxia hasta nosotros. Semejantes espacios hacen improbable el encuentro de dos fuentes distintas de vida. Es precisamente el límite físico de la velocidad finita de la luz, el que nos permite tener una ventana directa hacia el pasado del Universo y nos deja ver como fueron sus inicios, en la luz de las galaxias más distantes, cuyas imagenes nos muestran como eran los astros al comienzo de los tiempos. De otro modo, viviriamos hoy día mucho más ignorantes de la evolución cósmica, de lo que ya estamos. Los que apresuradamente aceptan la teoría de la visita extraterrestre, cierran en sus mentes la posibilidad de una explicación bastante más terrenal, como la que han planteado ya algunos psiquiatras y criminalistas, que indican que las supuestas abducciones bien pueden ser una cortina de humo, para ocultar crímenes de carácter sexual. Una persona víctima de semejante acto traumático es presa fácil de cualquier engaño que le haga creer que su cuerpo fue víctima de algo totalmente ajeno a este planeta. Hasta los mismos victimarios pueden macabramente propiciar este escenario y literalmente lavar el cerebro de la persona, cuya mente tambien actúa en este mismo sentido, bloqueando lo que seguramente es una espantosa realidad, substituyéndola por una historia fantástica, donde los culpables con literalmente inalcanzables.
De modo que la ciencia nos ofrece el inmenso valor de la visión crítica de lo que nos rodea, ello nos permitirá tener autocontrol de nuestros pensamientos, de nuestras ideas, de nuestras opiniones y sentimientos, de nosotros mismos, que es a fin de cuentas el único control que debemos aspirar a tener, aunque es sin embargo el más difícil de lograr. Cuando internalizamos el concepto de acción individual humana (y no de reacción condicionada), entonces somos personas que contribuimos genuina y sanamente al conglomerado que conforma la sociedad humana. Nuestras acciones pueden tener una consecuencia específica, planificada para el beneficio de quienes nos rodean. Si nos dejamos llevar sin conciencia por lo que nos rodea, y simplemente reaccionamos como perros plavlovianos, no somos más que actores de un guión que otros han escritos, y nuestros actos tendrán las consecuencias que los guionistas hayan previsto, según sus intereses. Si todavia hay continentes enteros muriéndose de hambre, porque varios de esos intereses no incluyen la extensión de los beneficios a todos los habitantes de este planeta, es entonces quizás conveniente que otras civilizaciones pensantes del Universo no nos hayan encontrado todavia, porque seguramente quedaríamos en vergüenza cósmica.
Einstein decía que la educación era lo que quedaba después que a uno se le había olvidado todo lo que aprendió en la escuela. Es muy cierto, se olvidan los conceptos y las formulas, pero quedan las lecciones más importantes, la manera de ver el universo, que es todo lo que nos rodea, desde lo más pequeño, hasta lo más grande, desde lo más cercano hasta lo más lejano, desde nuestra entorno mas familiar, hasta el conglomerado social que es nuestro país, nuestro continente y nuestro planeta. Ese es el valor de la ciencia.
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P.S. Alvy, gracias por tus observaciones sobre lo que significa el valor social, la reflexión que ellas indujeron, produjeron como resultado, un par más de párrafos que enriquecieron enormemente este artículo.
Quién sirve para las ciencias y para qué nos sirven las ciencias. (2da parte)
Por Astr. Kathy Vieira
Todos. Para hacernos seres humanos más completos. Esas son las respuestas. Pero si su curiosidad va más allá de saberlas, y Ud. quiere saber por qué esas son las respuestas, entonces lo invito a una lectura, en tres partes, que espero lo motive a apreciar y disfrutar de las ciencias, como uno de los caminos que nos llevan al mejor entendimiento de los que nos rodea, como parte del crecimiento humano.
Matemáticas, física y química:
El crimen que la educación venezolana ha cometido
Si las matemáticas sirvieran solo para "sacar cuentas" (1), entonces mi título de pregrado debería ser quemado. Un estudiante de ingeniería en un año hace muchas más cuentas que las que yo hice en toda mi licenciatura, usando además calculadoras programables y sofisticadas. Un contador o un administrador saca más cuentas que yo, y mejor. De manera que no, duélale a quien le duela, las matemáticas no son sólo para sacar cuentas.
Pero con eso nos han lavado el cerebro toda la vida, las matemáticas solo sirven para sacar cuentas, y ahora para eso están las calculadoras. Pero eso no es lo peor, lo más grave es esa vieja maldición educativa de las llamadas Tres Marías, matemáticas, física y química, a las que desde muy jóvenes nos presentan como terribles, duras, difíciles, solo para genios, y sin ningún valor práctico, inútiles. Excepto en raras y honrosas excepciones, el docente de matemáticas es el más temido, el más odiado, el más vilipendiado. Por otro lado, mientras más estudiantes reprueben la clase de matemáticas, mejor fama el profesor se crea. La física y la química a duras penas resisten este macabro escenario. Porque es macabro, pero pocos se dan o se quieren dar cuenta.
Es un crimen lo que se ha hecho con cientos de miles de estudiantes venezolanos que en las últimas décadas han desfilado por las aulas educativas odiando las ciencias, rehuyéndoles, rechazándolas, ignorándolas. Obviamente es mucho más fácil para algunos profesor "raspar" (2) a casi toda la clase, que darse el trabajo de preparar clases estimulantes para sus estudiantes. Porque es verdad, enseñar ciencias no es fácil, requiere entre otras cosas, mística, creatividad y gusto por la enseñanza, atributos muy escasos hoy día entre los muy orgullosos – pero muchas veces poco dedicados – licenciados en educación. Yo elevo mi voz de protesta y los acuso, sí, los acuso del desastre educativo que nos han estado dejando, y que se hace palpable cuando cada año que pasa, las habilidades numéricas y lógicas de los bachilleres que ingresan a las universidades son cada vez menores. Lo he visto con mis propios ojos, muchas veces. Nadie me lo puede negar. Vean las listas de evaluación de los estudiantes de primaria, secundaria y educación superior. El estudiante de buenas calificaciones en ciencias es una excepción, el estudiante de calificaciones normales es una minoría, el estudiante de calificaciones mediocres pertenece a la mayoría. Esta tendencia es independiente de los otros muchos factores que afectan el rendimiento estudiantil y que escapan a la voluntad del estudiante. El proceso educativo es complejo y muchos actores participan y determinan el éxito de un estudiante en su proceso formador, pero incluso dentro de aquellas poblaciones estudiantiles favorecidas por recursos disponibles, las ciencias son relegadas, rechazadas, renegadas.
Si miramos a los bachilleres que siguen carreras universitarias científicas, notaremos que son ellos precisamente los poquísimos estudiantes entusiastas de las ciencias sobrevivientes a semejante proceso alienador y destructor. No en vano, la calidad académica de las departamentos científicos de las universidades venezolanas es muy buena, después de todo se nutren de estudiantes que han casi que luchado contra el sistema educativo, para poder prepararse en las ciencias. Estos departamentos a su vez gradúan buena parte de su propio personal docente, tienen que autoabastecerse porque los profesores científicos universitarios son pocos.
Hacer las ciencias más atractivas a los estudiantes debe ser un objetivo fundamental a seguir. Es necesario estimular a nuestros niños y jóvenes, y los adultos también, sobre todo a los docentes, a acercarse a la ciencia, recalcando el valor educativo de misma como integradora de conocimientos. Hemos de tener sí un extremo cuidado en no confundir integración con generalización u homogeneización. Existen tendencias educativas que proponen la enseñanza de las ciencias como un bloque conjunto, donde todo se mezcla en un intento de darle un aspecto práctico al conocimiento científico. Bajo este concepto, se correo el peligro de diluir el valor de la precisión y de la lógica científica (3) . Eliminar la dificultad propia de las ciencias para hacerlas más “atractivas” a los estudiantes, presupone que nuestros niños no están intelectualmente preparados para enfrentar esos conocimientos, y eso es un insulto. Los flojos mentales son aquellos docentes que no valoran la enorme responsabilidad que sobre sus hombros pesa, y que prefieren hacer lo mínimo necesario para “cumplir” con lo que se les pide y nada más.
Entiendo que hay en muchas ocasiones pocos recursos para trabajar, pero la creatividad y la motivación del docente no se compran en las librerías, se cultivan en el carácter de la persona, y se transmiten con el ejemplo del trabajo diario. La creatividad no se usa cuando los recursos abundan, sino cuando estos escasean, la motivación no se necesita cuando todo funciona, sino cuando las cosas fallan. Los docentes tienen la responsabilidad, en el aula misma, de creativamente introducir conceptos abstractos de modo de inducir este tipo de pensamiento en sus estudiantes, ellos pueden además despertar en sus pupilos el interés de transformar un concepto abstracto en un hecho concreto, la aplicación práctica de las ciencias. Tanto en su aspecto teórico como en el práctico, las ciencias contribuyen al crecimiento del ser humano y de la sociedad donde vive.
Debemos integrar las ciencias a la vida del ser humano, relacionando sus conceptos y conocimientos con el quehacer diario, creando puentes, conexiones, no simplificando ni diluyendo, sino creando caminos que nos lleven a muchos distintos aspectos de lo que ocurre a nuestro alrededor. Una visión holística del proceso educativo busca integrar creando lazos, explorando distintas visiones, abstractas y prácticas. Una visión global (no globalizadora), busca entender como los detalles pequeños se ensamblan para crear una estructura organizada más grande. La educación científica proporciona a los estudiantes la oportunidad de experimentar todos estos procesos.
Todos. Para hacernos seres humanos más completos. Esas son las respuestas. Pero si su curiosidad va más allá de saberlas, y Ud. quiere saber por qué esas son las respuestas, entonces lo invito a una lectura, en tres partes, que espero lo motive a apreciar y disfrutar de las ciencias, como uno de los caminos que nos llevan al mejor entendimiento de los que nos rodea, como parte del crecimiento humano.
Matemáticas, física y química:
El crimen que la educación venezolana ha cometido
Si las matemáticas sirvieran solo para "sacar cuentas" (1), entonces mi título de pregrado debería ser quemado. Un estudiante de ingeniería en un año hace muchas más cuentas que las que yo hice en toda mi licenciatura, usando además calculadoras programables y sofisticadas. Un contador o un administrador saca más cuentas que yo, y mejor. De manera que no, duélale a quien le duela, las matemáticas no son sólo para sacar cuentas.
Pero con eso nos han lavado el cerebro toda la vida, las matemáticas solo sirven para sacar cuentas, y ahora para eso están las calculadoras. Pero eso no es lo peor, lo más grave es esa vieja maldición educativa de las llamadas Tres Marías, matemáticas, física y química, a las que desde muy jóvenes nos presentan como terribles, duras, difíciles, solo para genios, y sin ningún valor práctico, inútiles. Excepto en raras y honrosas excepciones, el docente de matemáticas es el más temido, el más odiado, el más vilipendiado. Por otro lado, mientras más estudiantes reprueben la clase de matemáticas, mejor fama el profesor se crea. La física y la química a duras penas resisten este macabro escenario. Porque es macabro, pero pocos se dan o se quieren dar cuenta.
Es un crimen lo que se ha hecho con cientos de miles de estudiantes venezolanos que en las últimas décadas han desfilado por las aulas educativas odiando las ciencias, rehuyéndoles, rechazándolas, ignorándolas. Obviamente es mucho más fácil para algunos profesor "raspar" (2) a casi toda la clase, que darse el trabajo de preparar clases estimulantes para sus estudiantes. Porque es verdad, enseñar ciencias no es fácil, requiere entre otras cosas, mística, creatividad y gusto por la enseñanza, atributos muy escasos hoy día entre los muy orgullosos – pero muchas veces poco dedicados – licenciados en educación. Yo elevo mi voz de protesta y los acuso, sí, los acuso del desastre educativo que nos han estado dejando, y que se hace palpable cuando cada año que pasa, las habilidades numéricas y lógicas de los bachilleres que ingresan a las universidades son cada vez menores. Lo he visto con mis propios ojos, muchas veces. Nadie me lo puede negar. Vean las listas de evaluación de los estudiantes de primaria, secundaria y educación superior. El estudiante de buenas calificaciones en ciencias es una excepción, el estudiante de calificaciones normales es una minoría, el estudiante de calificaciones mediocres pertenece a la mayoría. Esta tendencia es independiente de los otros muchos factores que afectan el rendimiento estudiantil y que escapan a la voluntad del estudiante. El proceso educativo es complejo y muchos actores participan y determinan el éxito de un estudiante en su proceso formador, pero incluso dentro de aquellas poblaciones estudiantiles favorecidas por recursos disponibles, las ciencias son relegadas, rechazadas, renegadas.
Si miramos a los bachilleres que siguen carreras universitarias científicas, notaremos que son ellos precisamente los poquísimos estudiantes entusiastas de las ciencias sobrevivientes a semejante proceso alienador y destructor. No en vano, la calidad académica de las departamentos científicos de las universidades venezolanas es muy buena, después de todo se nutren de estudiantes que han casi que luchado contra el sistema educativo, para poder prepararse en las ciencias. Estos departamentos a su vez gradúan buena parte de su propio personal docente, tienen que autoabastecerse porque los profesores científicos universitarios son pocos.
Hacer las ciencias más atractivas a los estudiantes debe ser un objetivo fundamental a seguir. Es necesario estimular a nuestros niños y jóvenes, y los adultos también, sobre todo a los docentes, a acercarse a la ciencia, recalcando el valor educativo de misma como integradora de conocimientos. Hemos de tener sí un extremo cuidado en no confundir integración con generalización u homogeneización. Existen tendencias educativas que proponen la enseñanza de las ciencias como un bloque conjunto, donde todo se mezcla en un intento de darle un aspecto práctico al conocimiento científico. Bajo este concepto, se correo el peligro de diluir el valor de la precisión y de la lógica científica (3) . Eliminar la dificultad propia de las ciencias para hacerlas más “atractivas” a los estudiantes, presupone que nuestros niños no están intelectualmente preparados para enfrentar esos conocimientos, y eso es un insulto. Los flojos mentales son aquellos docentes que no valoran la enorme responsabilidad que sobre sus hombros pesa, y que prefieren hacer lo mínimo necesario para “cumplir” con lo que se les pide y nada más.
Entiendo que hay en muchas ocasiones pocos recursos para trabajar, pero la creatividad y la motivación del docente no se compran en las librerías, se cultivan en el carácter de la persona, y se transmiten con el ejemplo del trabajo diario. La creatividad no se usa cuando los recursos abundan, sino cuando estos escasean, la motivación no se necesita cuando todo funciona, sino cuando las cosas fallan. Los docentes tienen la responsabilidad, en el aula misma, de creativamente introducir conceptos abstractos de modo de inducir este tipo de pensamiento en sus estudiantes, ellos pueden además despertar en sus pupilos el interés de transformar un concepto abstracto en un hecho concreto, la aplicación práctica de las ciencias. Tanto en su aspecto teórico como en el práctico, las ciencias contribuyen al crecimiento del ser humano y de la sociedad donde vive.
Debemos integrar las ciencias a la vida del ser humano, relacionando sus conceptos y conocimientos con el quehacer diario, creando puentes, conexiones, no simplificando ni diluyendo, sino creando caminos que nos lleven a muchos distintos aspectos de lo que ocurre a nuestro alrededor. Una visión holística del proceso educativo busca integrar creando lazos, explorando distintas visiones, abstractas y prácticas. Una visión global (no globalizadora), busca entender como los detalles pequeños se ensamblan para crear una estructura organizada más grande. La educación científica proporciona a los estudiantes la oportunidad de experimentar todos estos procesos.
Los científicos son una élite
El diccionario de la Real Academia Española define élite como una minoría selecta o rectora. Interesantemente, la propia definición es elitesca, por lo mínima que es. Oligarquía y aristocracia tienen tres definiciones, y ¡cúpula tiene cuatro! . Naturalmente, dentro del contexto social, una élite representa a un grupo minoritario que posee una porción mayoritaria de algún tipo de poder. En la actualidad tiene una connotación negativa, porque históricamente muchas élites han abusado de su poder – de por sí grande – para su solo beneficio. Semánticamente, los científicos somos una élite, porque somos tan pocos, que somos efectivamente una minoría. Socialmente sin embargo, no lo somos. Los científicos como grupo social nunca han abusado del único poder que pueden atribuirse, el poder intelectual. Han liderado si revoluciones del conocimiento humano, que han cambiado el destino de la humanidad, y han moldeado entre otras cosas por ejemplo, la tecnología de la que hoy dependemos tan fuertemente.
Los deportistas son una élite. Pocos son los que poseen el talento físico, más la dedicación y concentración mental que exige ese mundo. Los logros deportivos son muy valorados porque significan un orgullo que por alguna razón, todos podemos compartir. Socialmente sentimos mucha empatía por nuestros deportistas y sus triunfos los hacemos nuestros. Sin embargo me pregunto porque los científicos no despertamos estas mismas emociones. Y me respondo: Es una cuestión de imagen, porque los científicos supuestamente somos medio locos, con lentes gruesos, y mal vestidos, parias leprosos casi. Y es una cuestión de educación, porque somos ignorantes de las ciencias, no queremos saber de ellas, en consecuencia no queremos saber de los científicos, porque son muy aburridos.
~ o ~
(1) "Sacar cuentas", en Venezuela, realizar operaciones numéricas.
(2) "Raspado" o "raspao", en Venezuela, es sinónimo de aplazado, no aprobado, reprobado: estudiante que no logra obtener el puntaje necesario para aprobar un curso, y continuar hacia el siguiente o finalizar el mismo.
(3) Recomiendo leer esta carta abierta (en inglés) que al respecto escribe un profesor de física: http://http//www.wellingtongrey.net/articles/archive/2007-06-07--open-letter-aqa.html
Quién sirve para las ciencias y para qué nos sirven las ciencias. (1ra parte)
Todos. Para hacernos seres humanos más completos. Esas son las respuestas. Pero si su curiosidad va más allá de saberlas, y Ud. quiere saber por qué esas son las respuestas, entonces lo invito a una lectura, en tres partes, que espero lo motive a apreciar y disfrutar de las ciencias, como uno de los caminos que nos llevan al mejor entendimiento de los que nos rodea, como parte del crecimiento humano.
En octubre de este año, se dieron cita en la Isla de Margarita, astrónomos latinoamericanos provenientes de instituciones de todo el orbe, para presentar lo más reciente de sus trabajos en la XII Reunión Regional Latinoamericana de la Unión Astronómica Internacional (http://www.margarita2007.org/). Alrededor de 250 profesionales y estudiantes de la astronomía, además de algunos educadores y profesionales de la divulgación también se unieron a la cita, que tiene como propósito exponer los trabajos de investigación astronómica que se llevan a cabo en la región, además de fomentar lazos de colaboración internacionales entre las instituciones participantes.
El nivel de los trabajos presentados fue excelente y dio prueba de que la investigación científica astronómica latinoamericana es de la mejor calidad. Venezuela, con su Centro de Investigaciones de Astronomía (CIDA, www.cida.ve) destaca por sus poco más de 30 años de labor investigativa, y aunque contando con una planta pequeña de investigadores (si lo comparamos con institutos de la misma categoría en otros países), el nivel de sus trabajos está dentro de los estándares internacionales que definen la ciencia astronómica. Por el CIDA han pasado casi todos los estudiantes de matemática y física que han mostrado interés en especializarse en astronomía o astrofísica en Venezuela, y han recibido allí el mejor entrenamiento, teórico y observacional, capacitándolos para continuar estudios de maestría y doctorado, dentro y fuera del país.
La astronomía, casi como ninguna otra ciencia, tiene una virtud muy especial, la fascinación que ejerce en todos nosotros. Todos tenemos la curiosidad de saber sobre las estrellas, los planetas y los cometas, otras galaxias y otras posibles formas de vida, el espacio infinito y como se creó algo tan grande. Yo, quien fascinada por las estrellas finalmente me dediqué profesionalmente a ellas como astrónoma, he visto amas de casas, estudiantes, profesionales, militares, desempleados, brujos ¡y hasta sepultureros! hacer preguntas sobre la fases de la Luna, el paso de un cometa, o sobre si son ciertamente estrellas las que caen en las lluvias de estrellas. No importa el grado de instrucción, la ocupación o la edad de las personas, ante la posibilidad de plantearla, todos siempre tenemos una curiosidad astronómica que satisfacer.
Otras ciencias por el contrario no ejercen tal atracción, siendo quizás las matemáticas la más desechada de todas, por decirlo de alguna manera, por su aparente inutilidad en la vida diaria, por su poca inherencia en el mundo en que vivimos; después de todo, las calculadoras suman y multiplican por nosotros. Cualquier otra cosa que la matemática, la física, la química o la biología puedan ofrecernos, nos es irrelevante. Tal situación me parece terriblemente absurda, porque de hecho yo personalmente me formé como Licenciada en Matemáticas (UCLA) -1-, antes de iniciar mis estudios formales de física (ULA) -2- y astronomía (Yale) -3-. Mi experiencia con la matemática me permitió comprobar el valor enorme que éstas poseen.
Mientras era estudiante de pregrado, me enfrentaba a las miradas incrédulas de aquellos que se enteraban que estudiaba matemáticas puras. Casi inmediatamente era clasificada como cerebrito, en el mejor de los casos, y en el peor de los casos, escuchaba, y escucho, expresiones como “hay que estar loco para estudiar matemáticas puras”. Ni lo uno ni lo otro, como el resto de mis compañeros, yo me tenía que fajar horas y horas de estudio, tratando de entender el lenguaje netamente abstracto pero profundamente lógico que las matemáticas encierran. De manera que han sido muchas las pestañas quemadas, las horas no dormidas, los libros hojeados, leídos, marcados y escritos con notas, de mis estudios matemáticos. Y sí, la matemática pura es complicada, y para eso están los matemáticos que la estudian en detalle y profundidad, pero no tenemos que ser matemáticos para apreciarla y disfrutarla en nuestra vida diaria; como seres humanos abiertos al universo y sus maravillas, podemos ofrecerle también un espacio a las ciencias en nuestra vivencia, claro que para ello debemos empezar por no negarnos de antemano a ellas.
La ciencia es muy difícil, ergo solo para gente muy inteligente
Estudiar ciencias nunca ha sido fácil, pero la verdad es que tampoco es imposible. La fuerza que impulsa al investigador es la curiosidad, el deseo de saber cómo y por qué ocurren las cosas. El investigador se hace preguntas sobre un fenómeno, lo observa cuidadosamente, hace experimentos que le brindan información adicional, relaciona lo observado con conocimientos previos del tema, e intenta finalmente responder sus preguntas iniciales. Normalmente termina haciendo más preguntas, más complejas que las iniciales y con ello reinicia el proceso de la investigación.
La ciencia se caracteriza entre otras cosas, por una rigurosidad en su método, que no tiene otro fin que el garantizar la repetibilidad de la investigación, para su corroboración independiente y objetiva por parte de otros investigadores. Esa rigurosidad implica una dedicación al trabajo, un cuidado de los detalles, y una imparcialidad ante los resultados obtenidos, a los que quizás pocos estén acostumbrados. Con estos ingredientes básicos fundamentales, estamos en condiciones de hacer ciencia. Nótese que no he mencionado que sea necesario el poseer una inteligencia particularmente superior, que no voy a negar sería de ayuda, pero que no es suficiente ni necesaria para hacer una investigación científica de rigor. De resto, el entrenamiento formal en las labores de investigación ayuda a recorrer algunos caminos más rápidamente, después de todo no es necesario reinventar la rueda, y también da un sustento más firme y estructurado a la labor realizada.
No necesitamos saber mucho para empezar a hacer ciencia, no de antemano. Eventualmente durante el proceso de investigación, ciertamente adquirimos un conocimiento, muchas veces producto del manejo constante del mismo, pero éste es una adquisición, un beneficio de la investigación, no un requerimiento de la misma. En todo caso, ese conocimiento se convertirá en un ingrediente de investigaciones posteriores más profundas, pero eso viene después, no antes. Es el proceso iterativo natural que ocurre en la investigación, el que conlleva como resultado que quien la practica adquiere conocimientos. Pero repito, es un efecto, no la causa.
No necesitamos ser genios para ser científicos, pero sí necesitamos ser curiosos, mucho, y necesitamos dedicación para buscar y conseguir las respuestas. Y si pensamos en la curiosidad que en todos nosotros despierta la astronomía, por ejemplo, podemos de extender esa idea al resto de las ciencias, para apreciarlas y disfrutarlas, como nos merecemos. Una persona que busca nutrirse de todo lo que le rodea, se pierde de una enorme y satisfactoria experiencia si omite las ciencias de su vida. De manera que negarse a las ciencias porque necesitamos ser muy inteligentes para entenderla es un error, y grave además.
Las personas inteligentes, las personas educadas, las personas sabias
¿Quién es una persona inteligente? ¿Una persona que sabe mucho? No. Una persona inteligente es aquella que crea relaciones congruentes, lógicas y consistentes entre distintos hechos, situaciones o informaciones. Estos lazos le permiten encontrar más información y eventualmente formular nuevas preguntas, más complejas. No en vano, los tests de inteligencia nunca han sido tests de conocimientos, sino mas bien de encontrar relaciones entre distintos objetos, dada una información inicial sobre los mismos. Dentro de esta definición caben por ejemplo las llamadas inteligencias lógico-matemática, lingüística, espacial, kinestésica y emocional. Tristemente, tantas inteligencias atribuidas al ser humano, han sido usadas no sólo en buenas, sino en también malas maneras, así que de antemano debemos dejar en claro que inteligencia y humanidad no siempre van de la mano. No podemos olvidar que la valoración de un ser humano, proceso de por sí complejo, no puede descansar únicamente en una evaluación de sus capacidades intelectuales.
La inteligencia en su definición más amplia y global, parecer ser una característica muy propia del ser humano, que nos distingue de otros seres vivos, sin embargo experimentos en primates y aves, han mostrado indicios de que ésta parece no ser exclusiva de nuestra especie. Hay otra cosa común además, la estimulación - mientras más temprana mejor - ayuda enormemente a desarrollar esa inteligencia, que está muy probablemente impresa química y eléctricamente en nuestros cerebros. Dicho en las palabras del sabio griego Plutarco de Queronea: La mente humana no es un recipiente para ser llenado sino una antorcha para ser encendida.
Las personas educadas son probablemente las más sencillas de definir, son aquellas que han tenido (y aprovechado útilmente) un entrenamiento educativo formal, y naturalmente mientras más alta sea la categoría de dicho entrenamiento, como por ejemplo un estudio de postgrado, más educada esta persona es. Por último, las personas sabias son aquellas que han adquirido conocimientos gracias a la experiencia vivida, es por tanto un conocimiento acumulado en el tiempo, producto de la observación repetida de un suceso. Esa observación bien puede ser pasiva, es decir, la persona simplemente observa como pasan las cosas, y al verla ocurrir varias veces, crea una estadística de la misma de la cual infiere una conclusión. Parece mentira, pero usamos las matemáticas de las formas menos pensadas.
Tras muchos años de dar cursos y charlas de astronomía, he encontrado en muchas ocasiones, a personas que cuando hacen sus preguntas revelan esa facilidad para la conexión de ideas que caracteriza a la inteligencia. La variedad de público con la que he tenido la oportunidad de interactuar, me permite sustentar firmemente la conclusión de que estas personas no eran particularmente muy educadas (formalmente, me refiero), y no todos eran personas de edad con sabiduría acumulada. Eran todas sí, personas que escuchaban atentamente, aunque no solo con los oídos abiertos, sino con la mente y la imaginación abiertas, relacionando conceptos, creando una estructura global coherente de lo aprendido. Como dije anteriormente, desde quien cava la tumba de otras personas, hasta quien posee un titulo de doctorado, todos podemos y tenemos el derecho a aprender del mundo, porque tenemos el potencial innato de hacerlo. Aprender del mundo incluye aprender sobre las ciencias, la astronomía siendo quizás de las más fascinantes y populares, pero también podemos abrir nuestros cerebros – y corazones – a todas las ciencias, en las múltiples formas que ellas se nos ofrecen.
(1) UCLA, Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado, Barquisimeto, Venezuela.
http://www.ucla.edu.ve/
(2) ULA, Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela. http://www.ula.ve/
(3) Yale, Universidad de Yale (Yale University), New Haven, CT, USA. http://www.yale.edu/
En octubre de este año, se dieron cita en la Isla de Margarita, astrónomos latinoamericanos provenientes de instituciones de todo el orbe, para presentar lo más reciente de sus trabajos en la XII Reunión Regional Latinoamericana de la Unión Astronómica Internacional (http://www.margarita2007.org/). Alrededor de 250 profesionales y estudiantes de la astronomía, además de algunos educadores y profesionales de la divulgación también se unieron a la cita, que tiene como propósito exponer los trabajos de investigación astronómica que se llevan a cabo en la región, además de fomentar lazos de colaboración internacionales entre las instituciones participantes.
El nivel de los trabajos presentados fue excelente y dio prueba de que la investigación científica astronómica latinoamericana es de la mejor calidad. Venezuela, con su Centro de Investigaciones de Astronomía (CIDA, www.cida.ve) destaca por sus poco más de 30 años de labor investigativa, y aunque contando con una planta pequeña de investigadores (si lo comparamos con institutos de la misma categoría en otros países), el nivel de sus trabajos está dentro de los estándares internacionales que definen la ciencia astronómica. Por el CIDA han pasado casi todos los estudiantes de matemática y física que han mostrado interés en especializarse en astronomía o astrofísica en Venezuela, y han recibido allí el mejor entrenamiento, teórico y observacional, capacitándolos para continuar estudios de maestría y doctorado, dentro y fuera del país.
La astronomía, casi como ninguna otra ciencia, tiene una virtud muy especial, la fascinación que ejerce en todos nosotros. Todos tenemos la curiosidad de saber sobre las estrellas, los planetas y los cometas, otras galaxias y otras posibles formas de vida, el espacio infinito y como se creó algo tan grande. Yo, quien fascinada por las estrellas finalmente me dediqué profesionalmente a ellas como astrónoma, he visto amas de casas, estudiantes, profesionales, militares, desempleados, brujos ¡y hasta sepultureros! hacer preguntas sobre la fases de la Luna, el paso de un cometa, o sobre si son ciertamente estrellas las que caen en las lluvias de estrellas. No importa el grado de instrucción, la ocupación o la edad de las personas, ante la posibilidad de plantearla, todos siempre tenemos una curiosidad astronómica que satisfacer.
Otras ciencias por el contrario no ejercen tal atracción, siendo quizás las matemáticas la más desechada de todas, por decirlo de alguna manera, por su aparente inutilidad en la vida diaria, por su poca inherencia en el mundo en que vivimos; después de todo, las calculadoras suman y multiplican por nosotros. Cualquier otra cosa que la matemática, la física, la química o la biología puedan ofrecernos, nos es irrelevante. Tal situación me parece terriblemente absurda, porque de hecho yo personalmente me formé como Licenciada en Matemáticas (UCLA) -1-, antes de iniciar mis estudios formales de física (ULA) -2- y astronomía (Yale) -3-. Mi experiencia con la matemática me permitió comprobar el valor enorme que éstas poseen.
Mientras era estudiante de pregrado, me enfrentaba a las miradas incrédulas de aquellos que se enteraban que estudiaba matemáticas puras. Casi inmediatamente era clasificada como cerebrito, en el mejor de los casos, y en el peor de los casos, escuchaba, y escucho, expresiones como “hay que estar loco para estudiar matemáticas puras”. Ni lo uno ni lo otro, como el resto de mis compañeros, yo me tenía que fajar horas y horas de estudio, tratando de entender el lenguaje netamente abstracto pero profundamente lógico que las matemáticas encierran. De manera que han sido muchas las pestañas quemadas, las horas no dormidas, los libros hojeados, leídos, marcados y escritos con notas, de mis estudios matemáticos. Y sí, la matemática pura es complicada, y para eso están los matemáticos que la estudian en detalle y profundidad, pero no tenemos que ser matemáticos para apreciarla y disfrutarla en nuestra vida diaria; como seres humanos abiertos al universo y sus maravillas, podemos ofrecerle también un espacio a las ciencias en nuestra vivencia, claro que para ello debemos empezar por no negarnos de antemano a ellas.
La ciencia es muy difícil, ergo solo para gente muy inteligente
Estudiar ciencias nunca ha sido fácil, pero la verdad es que tampoco es imposible. La fuerza que impulsa al investigador es la curiosidad, el deseo de saber cómo y por qué ocurren las cosas. El investigador se hace preguntas sobre un fenómeno, lo observa cuidadosamente, hace experimentos que le brindan información adicional, relaciona lo observado con conocimientos previos del tema, e intenta finalmente responder sus preguntas iniciales. Normalmente termina haciendo más preguntas, más complejas que las iniciales y con ello reinicia el proceso de la investigación.
La ciencia se caracteriza entre otras cosas, por una rigurosidad en su método, que no tiene otro fin que el garantizar la repetibilidad de la investigación, para su corroboración independiente y objetiva por parte de otros investigadores. Esa rigurosidad implica una dedicación al trabajo, un cuidado de los detalles, y una imparcialidad ante los resultados obtenidos, a los que quizás pocos estén acostumbrados. Con estos ingredientes básicos fundamentales, estamos en condiciones de hacer ciencia. Nótese que no he mencionado que sea necesario el poseer una inteligencia particularmente superior, que no voy a negar sería de ayuda, pero que no es suficiente ni necesaria para hacer una investigación científica de rigor. De resto, el entrenamiento formal en las labores de investigación ayuda a recorrer algunos caminos más rápidamente, después de todo no es necesario reinventar la rueda, y también da un sustento más firme y estructurado a la labor realizada.
No necesitamos saber mucho para empezar a hacer ciencia, no de antemano. Eventualmente durante el proceso de investigación, ciertamente adquirimos un conocimiento, muchas veces producto del manejo constante del mismo, pero éste es una adquisición, un beneficio de la investigación, no un requerimiento de la misma. En todo caso, ese conocimiento se convertirá en un ingrediente de investigaciones posteriores más profundas, pero eso viene después, no antes. Es el proceso iterativo natural que ocurre en la investigación, el que conlleva como resultado que quien la practica adquiere conocimientos. Pero repito, es un efecto, no la causa.
No necesitamos ser genios para ser científicos, pero sí necesitamos ser curiosos, mucho, y necesitamos dedicación para buscar y conseguir las respuestas. Y si pensamos en la curiosidad que en todos nosotros despierta la astronomía, por ejemplo, podemos de extender esa idea al resto de las ciencias, para apreciarlas y disfrutarlas, como nos merecemos. Una persona que busca nutrirse de todo lo que le rodea, se pierde de una enorme y satisfactoria experiencia si omite las ciencias de su vida. De manera que negarse a las ciencias porque necesitamos ser muy inteligentes para entenderla es un error, y grave además.
Las personas inteligentes, las personas educadas, las personas sabias
¿Quién es una persona inteligente? ¿Una persona que sabe mucho? No. Una persona inteligente es aquella que crea relaciones congruentes, lógicas y consistentes entre distintos hechos, situaciones o informaciones. Estos lazos le permiten encontrar más información y eventualmente formular nuevas preguntas, más complejas. No en vano, los tests de inteligencia nunca han sido tests de conocimientos, sino mas bien de encontrar relaciones entre distintos objetos, dada una información inicial sobre los mismos. Dentro de esta definición caben por ejemplo las llamadas inteligencias lógico-matemática, lingüística, espacial, kinestésica y emocional. Tristemente, tantas inteligencias atribuidas al ser humano, han sido usadas no sólo en buenas, sino en también malas maneras, así que de antemano debemos dejar en claro que inteligencia y humanidad no siempre van de la mano. No podemos olvidar que la valoración de un ser humano, proceso de por sí complejo, no puede descansar únicamente en una evaluación de sus capacidades intelectuales.
La inteligencia en su definición más amplia y global, parecer ser una característica muy propia del ser humano, que nos distingue de otros seres vivos, sin embargo experimentos en primates y aves, han mostrado indicios de que ésta parece no ser exclusiva de nuestra especie. Hay otra cosa común además, la estimulación - mientras más temprana mejor - ayuda enormemente a desarrollar esa inteligencia, que está muy probablemente impresa química y eléctricamente en nuestros cerebros. Dicho en las palabras del sabio griego Plutarco de Queronea: La mente humana no es un recipiente para ser llenado sino una antorcha para ser encendida.
Las personas educadas son probablemente las más sencillas de definir, son aquellas que han tenido (y aprovechado útilmente) un entrenamiento educativo formal, y naturalmente mientras más alta sea la categoría de dicho entrenamiento, como por ejemplo un estudio de postgrado, más educada esta persona es. Por último, las personas sabias son aquellas que han adquirido conocimientos gracias a la experiencia vivida, es por tanto un conocimiento acumulado en el tiempo, producto de la observación repetida de un suceso. Esa observación bien puede ser pasiva, es decir, la persona simplemente observa como pasan las cosas, y al verla ocurrir varias veces, crea una estadística de la misma de la cual infiere una conclusión. Parece mentira, pero usamos las matemáticas de las formas menos pensadas.
Tras muchos años de dar cursos y charlas de astronomía, he encontrado en muchas ocasiones, a personas que cuando hacen sus preguntas revelan esa facilidad para la conexión de ideas que caracteriza a la inteligencia. La variedad de público con la que he tenido la oportunidad de interactuar, me permite sustentar firmemente la conclusión de que estas personas no eran particularmente muy educadas (formalmente, me refiero), y no todos eran personas de edad con sabiduría acumulada. Eran todas sí, personas que escuchaban atentamente, aunque no solo con los oídos abiertos, sino con la mente y la imaginación abiertas, relacionando conceptos, creando una estructura global coherente de lo aprendido. Como dije anteriormente, desde quien cava la tumba de otras personas, hasta quien posee un titulo de doctorado, todos podemos y tenemos el derecho a aprender del mundo, porque tenemos el potencial innato de hacerlo. Aprender del mundo incluye aprender sobre las ciencias, la astronomía siendo quizás de las más fascinantes y populares, pero también podemos abrir nuestros cerebros – y corazones – a todas las ciencias, en las múltiples formas que ellas se nos ofrecen.
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(1) UCLA, Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado, Barquisimeto, Venezuela.
http://www.ucla.edu.ve/
(2) ULA, Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela. http://www.ula.ve/
(3) Yale, Universidad de Yale (Yale University), New Haven, CT, USA. http://www.yale.edu/
jueves, enero 03, 2008
PARA TODOS NUESTROS LECTORES...
¡FELIZ AÑO 2008!
Nuestros votos y esperanza por una paz duradera,
lo cual supone justicia social y libertad,
comprensión, igualdad, sensibilidad,
tolerancia, respeto, cambio,
creatividad...
Katty
Hilde
Naudy
Alvy
Nuestros votos y esperanza por una paz duradera,
lo cual supone justicia social y libertad,
comprensión, igualdad, sensibilidad,
tolerancia, respeto, cambio,
creatividad...
Katty
Hilde
Naudy
Alvy
PD
Anunciamos que pronto iniciaremos
algunos cambios en nuestro sitio,
lo cual avisaremos oportunamente...
algunos cambios en nuestro sitio,
lo cual avisaremos oportunamente...
sábado, noviembre 17, 2007
Congreso Fundacional
Por William E. Izarra
Lo histórico del PSUV (1) no solo está definido por su intención de constituirse en una macro-organización popular por la manifestación expresa de quienes lo conciben. Se requiere además de la concreción teórica de sus postulados, factibles de materializarse en la práctica revolucionaria del ahora 2007 y en el futuro más inmediato del 2008. Para ello, para que el PSUV se convierta en esa herramienta histórica del pueblo, considero que sus miembros tienen que reflexionar acerca de 4 elementos primarios, básicos yfundamentales. Éstos son:
1. El rol de miembro del Congreso como pensador
2.El Bien Común, como esencia del proceso revolucionario
3. El cambio de estructura a partir de un nuevo Estado
4. La sustitución de la categoría partido político por una nueva que denote la ruptura de paradigma
3. El cambio de estructura a partir de un nuevo Estado
4. La sustitución de la categoría partido político por una nueva que denote la ruptura de paradigma
Cada miembro del Congreso Fundacional tiene que ser un pensador nato. Activo intelectualmente. Un estudioso de los puntos que se van a tratar. No puede ser un estéril o incapacitado para discernir y emitir sus propios juicios.
No puede ser pusilánime sumiso que actúa de manera autómata para hacer lo que los demás le indiquen. Tiene que partir siempre de su capacidad para relacionar datos y realidades que le permita construir su propio modelo político. Pasar de lo abstracto a lo tangible y verificable. Si no tiene el hábito del estudio tiene que adquirirlo y desarrollar su energía para procurarse la voluntad de un revolucionario de base, de un individuo crítico, de un venezolano que está inventando la estructura popular de los próximos 100 años.
No puede ser pusilánime sumiso que actúa de manera autómata para hacer lo que los demás le indiquen. Tiene que partir siempre de su capacidad para relacionar datos y realidades que le permita construir su propio modelo político. Pasar de lo abstracto a lo tangible y verificable. Si no tiene el hábito del estudio tiene que adquirirlo y desarrollar su energía para procurarse la voluntad de un revolucionario de base, de un individuo crítico, de un venezolano que está inventando la estructura popular de los próximos 100 años.
A partir de la postura crítica que asuma el miembro del Congreso dada como un hecho ético y moral, se requiere entonces considerar como el norte del Congreso, como la meta-objetivo de la nueva estructura el Bien Común del colectivo. La estructura a crearse no puede nacer viciada con la herencia del clientelismo y pretender que su acción se circunscriba a servir de aparato de poder a cúpulas o individuos de poder. Esa era la razón de ser de los partidos políticos reformistas del período de la Democracia Representativa. Ahora lo que mueve a esta naciente estructura es la satisfacción de las expectativas del colectivo nacional en todas sus dimensiones existenciales. El usufructo de poder, rasgo predominante del puntofijismo (2), no puede seguir vigente.
El Bien Común es la esencia del Proceso Revolucionario y por lo tanto las decisiones que adopte el Congreso deben estar basada en este postulado definitorio de lo histórico del PSUV. Si así se hace, entonces todo lo que se derive de esas decisiones irá en la dirección del cambio de estructura. Así como la Reforma Constitucional, a ser aprobada el 2 de diciembre, acelera directamente la Revolución e incide en la transformación del Estado reformista en Estado Revolucionario y Comunitario, así mismo el Congreso Fundacional debe materializar lo que implica la aceleración directa en la concepción de un instrumento que se coloque al servicio de la comunidad. No es que esa estructura sea empleada por sus dirigentes para promocionar sus expectativas y alcanzar un cargo de elección popular. De ninguna manera.
El PSUV tiene que colocarse al servicio de la comunidad para impulsar su emancipación plena; y tiene que considerar el acto electoral como revolucionario, es decir tomar el poder para transferirlo al pueblo y no como acto burocrático para ser usufructuado por grupitos y líderes manipuladores de la masa alienada. El cambio de estructura tiene que asumirse al introducir la virtud humildad como condición imperante en el liderazgo de sus dirigentes. El líder revolucionario es humilde y enseña a su comunidad a serlo también y a romper con la alienación cultural virus del pueblo que lo somete y lo hace acrítico y autómata.
El Congreso Fundacional tiene que ser perseverante en cambiar la categoría de partido político por instrumento popular o su equivalente. Partido político es similar a clientelismo. No es revolución, ni Bien Común, ni emancipación. Por el contrario es sometimiento y alienación. Revolución es cambio de paradigma y nueva cultura política. Por lo tanto, si el Congreso Fundacional es revolucionario y gestor de rupturas de paradigmas, teniendo un conjunto de miembros pensadores, sensibilizados por los postulados de Socialismo del Siglo XXI y con visón histórica, entonces lo que debe generar al final de sus deliberaciones es una estructura popular radicalmente diferente u opuesta a lo que hasta ahora hemos conocido como partido político. Izarraw@cantv.net
NOTAS
1. PSUV: Partido Socialista Unido de Venezuela
2. Se refiere a una noción derivada del llamado "Pacto de Punto Fijo", realizado en 1958. Su contenido puede leerse en la siguiente dirección:
3. Diagrama: Alvy Bryce Calles
viernes, septiembre 21, 2007
LA HORA DEL MIEDO
Vs(vs)Vs
Alvy Bryce Calles
En días recientes me encontré, o, mejor, desencontré, con una amiga a la cual tenía años sin ver. Mi satisfacción al verla venir fue grande. Abrazos, besos, afecto.
La hora de los cuentos recíprocos. ¿Qué estas haciendo? ¿Dónde trabajas? ¿Continúas investigando?, a…z. Hasta la hora de la verdad, del cuestionamiento, de la crítica, del terror; afirmación sentenciosa de mi amiga:
– Uhmmm…por cierto, he estado leyendo con atención los artículos “de esos que ustedes escriben, creo que en eso que ahora llaman por ahí, blos, blot, blog”…
– Sí. “Estados Dialécticos Configuracionales”…
– Ajá… eso, eso. Pero déjame decirte algo. Mira, tienen que revisarse. Tienen que reflexionar…
A esta altura del juego, ¿cómo llamarlo de otro modo?, ya mi rodilla izquierda había comenzado a temblar de miedo.
– Bien. No te entiendo el planteamiento
– Exactamente… por eso tienen que revisarse [Gestos de intelectual]
– Ahh, ahora sí entiendo. Pero qué tenemos que “revisar”, ¿el diseño de la página? ¿los colores? ¿los criterios de selección de nuestros invitados?...
– No, no, no. No te hagas “el loco”. Tienen que revisar en profundidad lo que escriben. Esos artículos no resisten ni el más mínimo análisis crítico…
Pensativo y muy preocupado, pregunto de nuevo:
– Por favor, te agradezco tu opinión, pero explícame, para poder manifestarle tu inquietud a Naudy e Hilde Adolfo, mis coblogueros, e invitarlos a las correcciones pertinentes, qué significa eso de “análisis crítico”
– ¿Análisis crítico? [contrapregunta mi interlocutora]
– Sí, eso; de lo cual dices que no aguantan nuestros artículos…
– Bueno, bueno… “análisis crítico…”, “análisis…”
– Sí. [Le refuerzo su reflexión]
– Bueno, tú sabes, es algo así como cortar este pan [Me entrega para que se lo sostenga, y ella hacer libremente sus gestos, un inmenso pan que terminaba de comprar]…tú sabes, el pan es un todo, lo agarras, tomas un cuchillo, lo picas en varios pedazos y analizas cada uno de ellos…
¡Un momento!, paro en seco a la crítica de nuestros artículos:
– ¿Quieres decir que tomo una de las partes físicas del todo, y las analizo por separado?, porque… ¿nos invitas a un análisis dentro del análisis?
– ¡Correcto! [Respuesta eufórica de mi amiga]
– Pero, ¿para analizar una de las partes de un todo, acaso no es necesario previamente tener bien analizado a ese todo?
– ¡Exacto!, ahora sí comprendes [Gesto de burla]
Ahora, más preocupado aún, y con mucha prudencia, vuelvo a inquirir:
– ¡Pero, ¿para qué analizar de nuevo a ese todo?
– ¿Qué quieres decir con eso? [Ahora quien pregunta es quien critica]
– ¡Terminas de plantearme que para analizar las partes del todo hay que tener bien analizado ese todo! ¿No significa eso redundancia?, puesto que, supongo, un todo “bien analizado” implica también partes “bien analizadas”. Además, añades una categoría más preocupante aún: lo que no resisten nuestros artículos es un “análisis crítico”. ¿Cómo hacer crítico el análisis de las partes del análisis de un todo ya analizado?
Nuestra censora, ya con el rostro cargado de un rojo ira:
– ¡Un momento! ¡un momento!, ¡me estás confundiendo!
A lo cual respondo, con el ánimo de entender lo que tenemos que corregir:
– ¡NO, por favor! No te confundas, porque todavía es importante que me expliques qué es eso de "revisarnos en profundidad". Ahh, y también, qué es eso de "reflexionar"…
La hora de los cuentos recíprocos. ¿Qué estas haciendo? ¿Dónde trabajas? ¿Continúas investigando?, a…z. Hasta la hora de la verdad, del cuestionamiento, de la crítica, del terror; afirmación sentenciosa de mi amiga:
– Uhmmm…por cierto, he estado leyendo con atención los artículos “de esos que ustedes escriben, creo que en eso que ahora llaman por ahí, blos, blot, blog”…
– Sí. “Estados Dialécticos Configuracionales”…
– Ajá… eso, eso. Pero déjame decirte algo. Mira, tienen que revisarse. Tienen que reflexionar…
A esta altura del juego, ¿cómo llamarlo de otro modo?, ya mi rodilla izquierda había comenzado a temblar de miedo.
– Bien. No te entiendo el planteamiento
– Exactamente… por eso tienen que revisarse [Gestos de intelectual]
– Ahh, ahora sí entiendo. Pero qué tenemos que “revisar”, ¿el diseño de la página? ¿los colores? ¿los criterios de selección de nuestros invitados?...
– No, no, no. No te hagas “el loco”. Tienen que revisar en profundidad lo que escriben. Esos artículos no resisten ni el más mínimo análisis crítico…
Pensativo y muy preocupado, pregunto de nuevo:
– Por favor, te agradezco tu opinión, pero explícame, para poder manifestarle tu inquietud a Naudy e Hilde Adolfo, mis coblogueros, e invitarlos a las correcciones pertinentes, qué significa eso de “análisis crítico”
– ¿Análisis crítico? [contrapregunta mi interlocutora]
– Sí, eso; de lo cual dices que no aguantan nuestros artículos…
– Bueno, bueno… “análisis crítico…”, “análisis…”
– Sí. [Le refuerzo su reflexión]
– Bueno, tú sabes, es algo así como cortar este pan [Me entrega para que se lo sostenga, y ella hacer libremente sus gestos, un inmenso pan que terminaba de comprar]…tú sabes, el pan es un todo, lo agarras, tomas un cuchillo, lo picas en varios pedazos y analizas cada uno de ellos…
¡Un momento!, paro en seco a la crítica de nuestros artículos:
– ¿Quieres decir que tomo una de las partes físicas del todo, y las analizo por separado?, porque… ¿nos invitas a un análisis dentro del análisis?
– ¡Correcto! [Respuesta eufórica de mi amiga]
– Pero, ¿para analizar una de las partes de un todo, acaso no es necesario previamente tener bien analizado a ese todo?
– ¡Exacto!, ahora sí comprendes [Gesto de burla]
Ahora, más preocupado aún, y con mucha prudencia, vuelvo a inquirir:
– ¡Pero, ¿para qué analizar de nuevo a ese todo?
– ¿Qué quieres decir con eso? [Ahora quien pregunta es quien critica]
– ¡Terminas de plantearme que para analizar las partes del todo hay que tener bien analizado ese todo! ¿No significa eso redundancia?, puesto que, supongo, un todo “bien analizado” implica también partes “bien analizadas”. Además, añades una categoría más preocupante aún: lo que no resisten nuestros artículos es un “análisis crítico”. ¿Cómo hacer crítico el análisis de las partes del análisis de un todo ya analizado?
Nuestra censora, ya con el rostro cargado de un rojo ira:
– ¡Un momento! ¡un momento!, ¡me estás confundiendo!
A lo cual respondo, con el ánimo de entender lo que tenemos que corregir:
– ¡NO, por favor! No te confundas, porque todavía es importante que me expliques qué es eso de "revisarnos en profundidad". Ahh, y también, qué es eso de "reflexionar"…
Aquí muere el diálogo. Mi amiga, sin pronunciar una palabra más, me mira con frialdad a los ojos, da la espalda y se marcha con pasos apresurados. No sé si me oyó cuando le pregunté: “¿¡Qué hago con el pan que me dejaste en la mano!?”, de vuelta escuché un sonido que fonéticamente se parecía a “¡Cómetelo!”
jueves, septiembre 20, 2007
Socialismo o Reformismo (IV)
(Click sobre la imagen para agrandar)
Dr. Jesús Vivas
El l5 de Abril de 1841, Carlos Marx se Doctora. Su tesis se titula “Diferencias entre la filosofía de la naturaleza en Demócrito y en Epicuro”. Se plantea, la realidad no sólo es corporal, es también sensible; es asunto de la acción humana. El 10 de febrero de 1842, escribió su primer artículo, criticando a la Monarquía como sistema de gobierno. Pronto se destaca por sus escritos en “La Gaceta del Rin”. Periódico de naturaleza neohegeliana. Ellos veían en el Estado la gran panacea. Conoce Marx la obra de Feuerbach (1841). Sus opiniones religiosas (la religión como fantasía humana), le llaman la atención. En sus “Anales Franco Alemanes” de 1844, volverá por estos pasos. Irá entendiendo, que la verdad social está en la realidad política. Poco a poco el hombre será para él, el hombre concreto, no el abstracto. En su “Crítica a la Filosofía del derecho de Hegel”, examina al hombre concreto. La emancipación humana, debe serlo también política. Nota que el Estado Moderno se asienta sobre la propiedad privada. Comprende la pugna entre el interés privado y el general. Encuentra, que la sociedad burguesa es la sustentación del Estado Moderno. El hombre no se había emancipado de la propiedad privada, (egoísmo). Falaz interpretación de la presunta posibilidad de ser todos propietarios. Observa, que la sociedad burguesa es hija de una revolución política. Irá penetrando el entramado de las relaciones capitalistas, y ocultando sus vasos comunicantes (método). Es el todo real. Sociedad y Estado, tienen pues perfecta correspondencia. La Revolución burguesa francesa, ya mostraba resquebrajamientos. El desarrollo industrial, no era equidad social. La contradicción capital–trabajo, se hacia más efervescente. Saint Simon, Fourier, Proudhon y los socialistas cristianos (Estos últimos, habían justificado la esclavitud antigua, la explotación medieval y la expoliación capitalista) hacían esfuerzos estériles, creyendo que podían persuadir a la burguesía industrial sobre los asuntos sociales. El fracaso de estas prédicas inocuas, condujo al apoliticismo en las bases sociales. Proudhon señala que el origen de muchos males sociales está en la propiedad privada. En su “18 Brumario” Marx, afirma que Proudhon no se propone acabar con el sistema capitalista, sino reformarlo. Proudhon era incluso enemigo de la violencia social. Marx nota un error fundamental en todos estos pensadores socialistas utópicos: ellos veían las relaciones humanas por separado, mientras que Marx trata de articular la filosofía, la economía y la política en un todo dialéctico con sus vasos comunicantes. La cuestión, era entender el todo social en permanente movimiento y en las múltiples relaciones de sus vasos comunicantes. Es esta la base de su método. Supera a Smith y Ricardo; el hombre es una fuerza social, en donde el hombre abstracto del humanismo, es ahora el hombre histórico–concreto. Por ello, “la Democracia Pacífica” de Fourier, no podía explicar la etiología de las contradicciones sociales. Observa que el pensamiento social cristiano insiste en ser apolítico.
Para Marx el socialismo sólo es posible si ocurre la superación de las condiciones materiales de vida de la clase obrera. El socialismo conciliador, irá perdiendo piso de sustentación. Su “Cítica de la Economía Política” le permite conocer más a fondo la realidad social del capitalismo. En “Miseria de la filosofía”, se presenta con más claridad; es su interpretación materialista y dialéctica de la Historia. Es la producción material, mas la organización social, la clave para entender la realidad del todo. El dinero no es objeto simple, sino relaciones sociales. Encuentra que la anatomía de la burguesía, está en la economía política. El conocimiento de la filosofía alemana le permite entender las falacias idealistas. El socialismo francés, el utopismo mecanicista, y la economía política, los ocultamientos de la economía burguesa. La falsa creencia de Hegel de que el mundo de la realidad es el mundo de las ideas, se trastoca en Marx por la comprensión de que las ideas de la sociedad responden fundamentalmente a los intereses del poder material existente. El trabajo individual crea valor de uso, y el trabajo social valor de cambio. Es esta la base de la mercancía. En la mercancía está el ocultamiento de las relaciones sociales. Estima que la división del trabajo es histórica. En 1847, la Liga de los Justicieros en Bruselas, le encarga a Marx y a Engels, la elaboración de “El Manifiesto del Partido Comunista” de 1848. En 1852 su pobreza es tal, que “no podía salir de la casa por tener todas las chaquetas empeñadas”. Entre 1851 a l861 escribe para el New York Tribune de New York, a razón de 2 libras por artículo. Aún así, se negaba a ser:”una máquina de hacer dinero”. En l865, había escrito su obra monumental: “El Capital”. El 28 de septiembre de 1864 se instala en Londres la I Internacional. El papel de Marx y Engel fue aquí vital. Se platica de cómo el capitalismo engendra y luego destruye a los Estados Modernos. Hablan de paz y practican la guerra. Finalmente en el terreno práctico, Marx señala, que el primer deber de la clase trabajadora es conquistar el poder. Su emancipación debe salir de ellos mismos. Si los socialistas utópicos, apenas habían llegado a la propiedad común, Marx penetra profundamente en el interior de la privada. El 28 de marzo de l871, ocurrió La Comuna de París. Su terrible fracaso, creó pánico en la mayor parte de la clase obrera europea. Esto atrasó su desarrollo político. jesus_vivas@cantv.net
Nota:
La imagen que se muestra, como interpretación, es responsabilidad del autor de la misma.
miércoles, agosto 22, 2007
Jesús Vivas
Socialismo o Reformismo (III)1Dos afirmaciones vengo manejando en estos artículos seriados: 1) No se puede hablar de socialismo hoy, sin tener seriamente en cuenta el pensamiento de Carlos Marx. 2) El reformismo, el oportunismo, el burocratismo, el derechismo y la corrupción en el seno del llamado pensamiento de izquierda, han sido los causantes fundamentales de las sucesivas derrotas históricas tenidas por la mayor parte de los intentos revolucionarios a nivel mundial. Las condiciones históricas para los cambios profundos se han dado, pero sus dirigentes no han estado a la altura de estas circunstancias.
Para argumentar el primer caso, tomaré algunos contenidos del “Manifiesto Comunista”, demostrando que mientras estemos en el marco de las condiciones que tipifican al sistema capitalista, éste memorable documento tendrá vigencia. La afirmación allí contenida de que “la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases”, encuentra perfectamente su respuesta en la conducta humana universal y sus relaciones sociales y materiales permanentes. Las lecturas conservadoras han pretendido darle una interpretación mesiánico-religiosa, determinista, moral, personal o casual a este asunto. La historia es una ciencia, lo hemos advertido, y como tal, tiene sus mecanismos y leyes particulares. Los hombres y sus organizaciones políticas, sociales, económicas, filosóficas, militares o religiosas, deberán conocer en profundidad las interioridades de cada tiempo histórico, para poder actuar en la dirección correcta. El hombre pues, tiene que conocer lo histórico - real, para poder acertar.
Cada período histórico tiene de suyo sus propias características. Por ejemplo “la burguesía ha desempeñado en la historia un papel altamente revolucionario”, así fue su conducta frente al viejo molde medieval. Pero, “la burguesía, no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción”. Este proceso dialéctico la lleva a un momento, en que “ya no es capaz de dominar las potencias infernales que ha desencadenado con su conjuro”. Más aún, “han producido sus enterradores: el proletariado”. Es en sí, el desarrollo político de sus oprimidos, pues “toda lucha de clases, es una lucha política”. En el marco de la economía política (burguesa),” sólo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria”. Es esta clase la que con mayor rigor siente la crueldad de la explotación capitalista. Si esta clase sometida, tarda para reaccionar contra sus dominadores, es porque sobre ellos actúa todo el peso de la ideología como “falsa conciencia”. Sin duda el desarrollo de la consciencia colectiva es un asunto lento y complejo. Este desarrollo de una nueva visión colectiva, le irá haciendo comprender a la clase trabajadora, que el capital y la propiedad no es un asunto natural ni eterno, sino histórico. Entienden ahora, que “El capital es un producto colectivo…es pues una fuerza social” para que se active, necesita de la acción de clases opuestas: el explotador y el explotado,”Sólo cambiando el carácter social de la propiedad”, cambiarán las relaciones de dominación. No sólo lo material se transforma en propiedad, propiedad también es la fuerza de trabajo y las ideas que él tiene del mundo: las ideas dominantes en cualquier época no han sido nunca más que las ideas de la clase dominante”. Ocurre sí, que en el capitalismo se han “simplificado las contradicciones de clase”. Con esto, “las relaciones de producción…y todas las relaciones sociales”, pasan “incesantemente” por diversos cambios. Cambios que se corresponden con estas relaciones de producción, es decir, con la realidad material social. No se trata pues de que los hombres quieran poner esto o aquello a su capricho, o hacer valer su limitada visión de los hechos en desmedro de la realidad. Si así lo hacen, los colectivos pagan con creces este equívoco. Es esto precisamente lo que ocurre a diario en el campo político; el pensar y el hacer al margen de la realidad. Incluso quieren ocultar, que “el constante y acelerado perfeccionamiento de la máquina coloca al obrero en situación cada vez más precaria; las colisiones entre el obrero individual y el burgués individual adquiere más y más el carácter de colisión entre dos clases”. Los seudo dirigentes prefieren hacer aparecer este choque como algo temporal, circunstancial, pasajero, superable en el marco del sistema capitalista de producción, cuando en verdad el es inevitable. El asunto estaría entonces, en la “conquista del poder político por el proletariado”. Como la clave está en el carácter privado de los medios de producción, los propietarios gritan estruendosamente contra el peligro: nos quieren quitar la propiedad privada, pero ocurre que “en vuestra sociedad actual, la propiedad privada está abolida para las nueve décimas partes de sus miembros”. Los trabajadores que son precisamente quienes producen propiedad, están completamente al margen de ella. Los seudo revolucionarios “recubren con un barniz socialista” la esperanza liberadora. Hoy pareciera que hablar de socialismo es un asunto de moda. En verdad, lo que se quiere es, “consolidar la sociedad burguesa”, es por ello que claman por mejoras, reparos, soluciones, adecentamientos, superaciones, reformas, pero en ningún caso verdaderos cambios estructurales de fondo. Algunos, no “tienen más que un sentido puramente utópico”. Concluye el ‘Manifiesto’ con un llamado universal: “Proletarios de todos los países uníos” (Dic de 1847). Jesús Vivas: jesus_vivas@cantv.net
Para argumentar el primer caso, tomaré algunos contenidos del “Manifiesto Comunista”, demostrando que mientras estemos en el marco de las condiciones que tipifican al sistema capitalista, éste memorable documento tendrá vigencia. La afirmación allí contenida de que “la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases”, encuentra perfectamente su respuesta en la conducta humana universal y sus relaciones sociales y materiales permanentes. Las lecturas conservadoras han pretendido darle una interpretación mesiánico-religiosa, determinista, moral, personal o casual a este asunto. La historia es una ciencia, lo hemos advertido, y como tal, tiene sus mecanismos y leyes particulares. Los hombres y sus organizaciones políticas, sociales, económicas, filosóficas, militares o religiosas, deberán conocer en profundidad las interioridades de cada tiempo histórico, para poder actuar en la dirección correcta. El hombre pues, tiene que conocer lo histórico - real, para poder acertar.
Cada período histórico tiene de suyo sus propias características. Por ejemplo “la burguesía ha desempeñado en la historia un papel altamente revolucionario”, así fue su conducta frente al viejo molde medieval. Pero, “la burguesía, no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción”. Este proceso dialéctico la lleva a un momento, en que “ya no es capaz de dominar las potencias infernales que ha desencadenado con su conjuro”. Más aún, “han producido sus enterradores: el proletariado”. Es en sí, el desarrollo político de sus oprimidos, pues “toda lucha de clases, es una lucha política”. En el marco de la economía política (burguesa),” sólo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria”. Es esta clase la que con mayor rigor siente la crueldad de la explotación capitalista. Si esta clase sometida, tarda para reaccionar contra sus dominadores, es porque sobre ellos actúa todo el peso de la ideología como “falsa conciencia”. Sin duda el desarrollo de la consciencia colectiva es un asunto lento y complejo. Este desarrollo de una nueva visión colectiva, le irá haciendo comprender a la clase trabajadora, que el capital y la propiedad no es un asunto natural ni eterno, sino histórico. Entienden ahora, que “El capital es un producto colectivo…es pues una fuerza social” para que se active, necesita de la acción de clases opuestas: el explotador y el explotado,”Sólo cambiando el carácter social de la propiedad”, cambiarán las relaciones de dominación. No sólo lo material se transforma en propiedad, propiedad también es la fuerza de trabajo y las ideas que él tiene del mundo: las ideas dominantes en cualquier época no han sido nunca más que las ideas de la clase dominante”. Ocurre sí, que en el capitalismo se han “simplificado las contradicciones de clase”. Con esto, “las relaciones de producción…y todas las relaciones sociales”, pasan “incesantemente” por diversos cambios. Cambios que se corresponden con estas relaciones de producción, es decir, con la realidad material social. No se trata pues de que los hombres quieran poner esto o aquello a su capricho, o hacer valer su limitada visión de los hechos en desmedro de la realidad. Si así lo hacen, los colectivos pagan con creces este equívoco. Es esto precisamente lo que ocurre a diario en el campo político; el pensar y el hacer al margen de la realidad. Incluso quieren ocultar, que “el constante y acelerado perfeccionamiento de la máquina coloca al obrero en situación cada vez más precaria; las colisiones entre el obrero individual y el burgués individual adquiere más y más el carácter de colisión entre dos clases”. Los seudo dirigentes prefieren hacer aparecer este choque como algo temporal, circunstancial, pasajero, superable en el marco del sistema capitalista de producción, cuando en verdad el es inevitable. El asunto estaría entonces, en la “conquista del poder político por el proletariado”. Como la clave está en el carácter privado de los medios de producción, los propietarios gritan estruendosamente contra el peligro: nos quieren quitar la propiedad privada, pero ocurre que “en vuestra sociedad actual, la propiedad privada está abolida para las nueve décimas partes de sus miembros”. Los trabajadores que son precisamente quienes producen propiedad, están completamente al margen de ella. Los seudo revolucionarios “recubren con un barniz socialista” la esperanza liberadora. Hoy pareciera que hablar de socialismo es un asunto de moda. En verdad, lo que se quiere es, “consolidar la sociedad burguesa”, es por ello que claman por mejoras, reparos, soluciones, adecentamientos, superaciones, reformas, pero en ningún caso verdaderos cambios estructurales de fondo. Algunos, no “tienen más que un sentido puramente utópico”. Concluye el ‘Manifiesto’ con un llamado universal: “Proletarios de todos los países uníos” (Dic de 1847). Jesús Vivas: jesus_vivas@cantv.net
1. También publicado en Diario “El Clarín”. La Victoria, Estado Aragua, Venezuela, 27 de octubre de 2005
2. Foto: Página del Manifiesto Comunista.
miércoles, agosto 08, 2007
EL INFILTRADO II
(Click sobre la imagen para agrandar)Palimpsesto
Por Naudy H.Lucena
Algún concepto de infiltrado
Infiltrar, es entre tantas acepciones, penetrar subrepticiamente en..., es decir una acción estratégica, oculta y profunda. Un agente extraño a.., que influye con su comportamiento en, alguien, un grupo, en la sociedad, rompe sus principales reglas y normas de seguridad y altera su orden regular. Basaremos la siguiente descripción en lo que podrían ser dos categorías de infiltrados: el Intelectual y el Críminis.
A. El intelectual
Cuando la acción de Infiltración no solo consiste en invadir el espacio mental ajeno, lo cual es usual en la comunicación cotidiana, sino que busca interferir sutilmente en el pensamiento del Otro, lo corrige, por su puesto si éste, a causa de esa debilidad personal inculcada llamada decencia, se lo permite, y así, progresivamente se va apoderando de sus ideas que son la esencia de su pensamiento; las conduce en la conversación, mezclándolas con las suyas; hasta que toma lentamente posición dentro de él. Su acción es rápida y envolvente; no exenta de posibles colisiones pero una vez que ha logrado este objetivo, lo asfixia, poseyéndolo de tal forma que prácticamente lo anula como la enredadera del matapalo. Son muy conocidos, por ejemplo, los trabajos académicos de doble autoría, cuyas estructuras semióticas no tienen ni una hendidura por donde pueda pasar una hojilla, tal que permita decir, aquí esta un autor y aquí el Otro. La lógica discursiva de este tipo de texto encierra tantas interrogantes que ni el manual A. P. A (1) y sus derivados tienen respuestas, aún cuando se sabe numéricamente que la unión de dos produce el tres, queda siempre la incertidumbre. ¿Cómo dos estructuras ocupan el mismo espacio a la vez?, ¿Dónde está el Pensamiento de Uno y el Pensamiento del Otro? ¿Cuál es su dinámica? ¿Acaso existe el pensamiento gemelo? La hipótesis más plausible podría ser que tal expansión narrativa, la acuciosidad científica del ensayo, su argumentación y hasta sus selectos hallazgos son los mejores indicios que confirman la tesis de una ocupación: la presencia de un infiltrado, viviendo allí dentro de aquella victima como Alien, el octavo pasajero (2). Una vez instalado allí el pensamiento del infiltrado, el pensamiento del otro queda desolado como el caparazón de una ostra y sus antiguas ideas, lavadas, borradas, confusas, inseguras, secas, se convierten en polvo y desaparecen. “Juan esta un poco cambiado, ya no es igual-”.
Se sabe porque el sujeto ha cambiado su patrón de relación en su contexto social, aun cuando conserva sus mismos actos de cortesía, el saluda, agradece, felicita y da las debidas condolencias; asiste regularmente al trabajo, firma la entrada y la salida y cobra regularmente su cesta ticket, algo, un ligero olor a cobre y azufre lo delata. El colectivo de la calle que es el mejor filtro, percibe de inmediato el cambio; elude las trampas que el infiltrado les tira para distraerlos, resiste sus astucias y lo contradice abiertamente. “Ay! Juan José, me da pena verte como te han despachao, ya no sabes montar. Ni siquiera hacer caminar tu burro” (3)
En este caso el sistema de comprensión semiótica popular detecta al invasor; su intuición toca un limite estructural de sentido que les marca una diferencia entre un antes y un ahora; si antes era de una personalidad, abierta, alegre, extrovertida como los llaneros o los Margariteños ahora es reflexivo, concentrado, introvertido, como los Gochos y los Suizos. Su imagen regular ha cambiado abruptamente y hasta se puede observar simplemente, sin estar necesariamente afiliado a los neo-conductistas transaccionales, que hay una modificación en el normal desarrollo del guión de vida que siempre ha llevado el Confinado. La variación que observa el populacho rústico consiste en el cambio de sus códigos expresivos: “-Dicen que trabaja en Miami como peluquero”
El confesor, es un agente infiltrado intelectual que opera de diversas maneras y ejerce diversos roles en la sociedad; analista, psicólogo, psiquiatra, orientador, sacerdote, pastor, tutor, peluquero: por lo general es un tipo de infiltrado que sondea las profundidades del abismo interior ajeno y reserva para su uso estratégico aquella confesión que es como una brasa ardiente.
Sus palabras de ayuda o de intromisión descienden como atadas en cuerdas en aquella vasta extensión interior del otro y una vez allí dentro, dejan caer una especie de balde de plata donde recogen, todo lo indiscreto, los sueños más íntimos, el esbozo de sus objetos de deseo, sus fantasías, y sus ilusiones y así sucesivamente todas aquellas informaciones que escapan de los labios del confesado. San Agustín, tan sabio como astuto, creía que la confesión era “una búsqueda de misericordia”; es decir, una forma de desprenderse de un peso agobiante, que al cederlo, al entregarlo, mas allá de asumir el riesgo de la burla, a causa del uso que puedan hacer con aquello, el confesado extrañamente recibe una infinita recompensa oculta. Porque hasta la burla Dios puede convertirla en ayuda. La salud viene en el acto de destaparse, atreverse, contarlo, sacar a la luz pública. La cura según Martín Heidegger (4) ,es encontrarse en la angustia, abrir el Ser ahí mismo, lo cual lleva a encontrarse con su totalidad, y una vez declarado, allí, bajo el fuego del escarnio publico, sabe que tiene el control y ya no le importa su caída interior o la intromisión ajena , si ha llegado al fondo.
- Si, si, siga- dice el confesor- es decir que Usted no esta satisfecho, verdad, que otro vive en su cuerpo de hombre.
- Explíqueme, como es eso,... quiere agua, café o refresco.
Y las palabras del confesado se desprenden y ceden en ese juego de infinitas recompensas. De todo esto ¿Cuál puede ser la ganancia que obtiene el confesor?
Podría ser un móvil de placer que oscila entre la curiosidad y el gusto de tocar ese vacío ajeno; cuando el confesado suelta lentamente aquel hilo de seda que le viene del vientre como el de la araña. El confesor lo recoge, lo enrolla lentamente y luego hace de este hilo un tejido muy fino que extiende sobre el diván. Saborea la confesión y observa la agonía de la victima cuando la jaula se cierra.
- Bieen, bieen- Dígale a la secretaria que le de una nueva cita-.
Mas allá del confesor esta la confesión que es el discurso expresado; si el confesor además es un místico, es decir de aquellos que creen participar de una experiencia sobrenatural, particular y exclusiva de ellos pero que en realidad es muy común, sentirá un temor reverencial repentino ante lo confesado y a diferencia del psiquiatra, él sabe que no puede pretender reconstruir mundos despedazados, ese no es su oficio, antes por el contrario debe tratar de ayudarlos a asirse a esa luz indecisa que nada tiene que ver con los candelabros y las lámparas de neón. ¿Cómo puede ayudar el confesor en la lucha contra la influencia de la tentación, por ejemplo, si ésta es entre otras cosas, un desgarramiento sorpresivo de la carne del otro y él es apenas una voz más detrás de un tipo de confesionario? ¿Pueden sus consideraciones, consejos, advertencias y demás actos de habla incidir en las fluctuaciones de esta conciencia ajena; cuando se sabe que la fluctuación predomina sobre la estructura fija de los mundos construidos y por su propio impulso se inclina más al desorden que al orden? Además, mucho antes que este orden que el pretende reconstruir ya estaba el desorden mas crudo. Tal parece que esta psiquis tomada por la tentación deja de ser individual y forma parte mas bien de una totalidad social. En otro orden de ideas, quiere decir que la sociedad es prácticamente victima de esa psiquis.
- Señor (dice con voz muy baja el confesado)
- “He pasado una Temporada en el Infierno. Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde corrían todos los vinos, donde se abrían todos los corazones. Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas, la encontré amarga y la injurié.” (5)
Todo confesor se encuentra con un límite: ¿Qué seguridad tiene si por estar aconsejando y limpiando la viña ajena descuida la suya?, ¿No habrá entrado este tipo de confesor místico en un estado de obsolescencia del oficio, como el linotipista, el cartero, el profesor?
Tal parece que la búsqueda de los efectos de la tentación, detección en la cual basaba su oficio místico, entró desde hace mucho tiempo en crisis y alguno de estos confesores no se han dado cuenta. Una derivación conceptual actual de la tentación, como procedimiento de infiltración es por su puesto, el establecimiento, allí dentro, en la conciencia colectiva, del espantoso y mítico progreso material de la sociedad; ¡salir del subdesarrollo!, proclamaban los políticos del siglo pasado y los actuales. “Nosotros vamos a ser la gran súper-potencia del siglo XXI”. Con estos tentadores slogans y los bien diseñados planes futuristas, la población, la masa, la chusma, los batallones y las redes comunitarias de la sociedad civil y también de la incivil, entramos, por supuesto, a nuevos y vastos imaginarios sociales que dejan la mente echando chispas. Tales que ni el gran Dream Americani en sus tiempos iniciales vendió: Les daremos la pensión terna y reduciremos, por ahora la jornada de trabajo pero llegará el día en que esta dificultad será definitivamente eliminada.
Ya veo, con ojos visionarios - dice un amigo gordo y sabio él- la gran oleada de inmigrantes de todas partes del mundo, no buscando entrar a New York sino a Caracas. ¿Qué proclama o anuncia esta tentación del desarrollo? , esta envidia del progreso de las otras Naciones; esta sed del uso de tarjetas de crédito, de dólares preferenciales, de la cajita feliz y las pastillas de la felicidad, que no sea otra cosa sino el advenimiento del homo demócrata y la sociedad opulenta. Hemos llegado al fin del futuro y tal como quiso decir Francis Fukuyama (6), ¡La historia si ha muerto! Ya en este umbral ¿De que forma puede aparecer o presentarse el cuerpo de la tentación? ¿Será la política, tal como siempre se ha interpretado como el fin de ética? Tendrá la forma de la seducción como la propaganda de la bebida gaseosa derivada de la coca. ¿Será lo que dicen los noticieros sobre ella? Tendrá la política la cara hermosa de una artista de novela. ¿Puede realmente una sociedad entera ser tentada? Entendida esta “entera”, como la sociedad de consumo, es decir aquella que tiene un vacío en sus ejes esenciales y por lo tanto nunca se satisfacen sus necesidades. La que niega el sufrimiento, le asquea la pobreza y el envejecimiento y le encanta la velocidad de los automóviles de lujo; gasta en construcciones faraónicas, estadios que después dejan abandonados y éstos duran menos que las pirámides. Tal parece que las cosas han cambiado de sitio y la lucha contra la tentación está más allá del concepto de culpa de un individuo para ser una cosa exclusiva de los políticos y éstos, aunque no lo crean, son simples agentes de un sistema totalitarista mundial.
Vamos a tratar de entendernos, aunque da lo mismo que confundirnos; si el discurso de este poder político que ellos venden y que rige esta sociedad es el despliegue del control, la tentación, de cualquiera forma que se presente, bien como avaricia de felicidad, de justicia, de libertad, de poseer bienes y el anhelado confort, la cesta ticket, entre tantas otras tentaciones de una sociedad holgada, petrolera ella, está ganando terreno. Este confort por su puesto que tiene su contra, y trae consigo, necesidades de seguridad que anteriormente ni siquiera se imaginaban. El secuestro express, el sicariato sport, la vacuna, la prostitución babilónica, la sádica, y la invasión de los vecinos suizos bajo el pretexto de refugiados, etc.
La sociedad tal como era concebida ingenuamente por los hombres místicos, los estadistas y los constructores de Constituciones como San Jorge, los Jesuitas, las Damas de la Tercera Compañía, los templarios, los Adecos, Gandhi , Martín Luther King y las antiguas Corporaciones Petroleras, ya no es igual sino una pasta internacional de redes de intereses. En consecuencia, la ideología del consumo, las ansias del poder, la búsqueda de la felicidad, podrían ser en suma, la esencia de la tentación, pero ésta, aparece camuflada, se torna imprevisible y maneja las sociedades a su antojo; ciertamente la influencia de la tentación ya no es igual en estos tiempos como fue representada formidablemente en un cuadro medieval de Paolo Uccello, pintor Italiano de Florencia, 1397. San Jorge y el dragón; la dama y el caballero de la justicia, todos figuras simbólicas, en cuyo relato este caballero se supone que vence al dragón que bota fuego por la boca y obtiene como recompensa a la dama, pero siempre queda la incertidumbre, es decir las múltiples interpretaciones del espectador, que ocurriría si es al revés , que sea el dragón quién se coma a la dama y al caballo, o en todo caso, que el caballo bote fuego por la boca y la dama sea más bien una dragona.
San Juan de la cruz quién fue un confesor en el convento de Encarnación de Avila, España siglo XVI, es un ejemplo de confesor que venció la incertidumbre y adquirió, como se creía, gran experiencia en la batalla contra la tentación. Oía con atención a los locos y a las locas, miraba con ternura aquellos seres indefensos que caminaban sin saberlo sobre cuerdas muy débiles sobre sus propios abismos y decía para sí, aunque escribió estas reflexiones para ser leídas por otros, que sólo los escogidos, luego de sufrimientos podían conocer sus imperfecciones. San Juan fue perseguido, masoquista encarcelado, torturado y reducido al desprecio por la corporación religiosa donde creía pertenecer, y murió convencido que había vencido al enemigo oculto; cuestión muy relativa, por su puesto; lo demoníaco en este caso que era básicamente aquello que lo perseguía, desprecia la realidad mística y no la realidad real, se cree que la desea en todo caso, porque cree que siempre le ha pertenecido. Este enemigo oculto bien podría tener el perfil de un infiltrado, un intelectual de derecha o también de la izquierda light. La noche oscura de San Juan de la Cruz es cuando alguien reconoce una imagen deteriorada de sí misma y entra a su propia contemplación con dificultad. Para la sociedad moderna, las profundidades de la agonía, la sed de consumo, la avaricia del éxito, la acumulación, el dinero plástico, la bolsa de valores y tantas otras tentaciones, si se compararan con los problemas religiosos de san Juan de la cruz, serían prácticamente un lujo. nhlucena@hotmail.com.
To be continued: B. El infiltrado Críminis.
NOTAS
1. A.P.A. (Asociación de Psicólogos Americanos).
2. Alien—Personaje ficticio de la película “Alien, el octavo pasajero”.
3. Canción popular venezolana
4. Martín Heidegger (1967). El Ser y el Tiempo. México: F.C.E.
5. Arthur Rimbaud (1977) .Una temporada en el infierno. Barcelona-España: Ed. Rio Nuevo.
6. Francis Fukuyama (1994). El fin de la Historia y el último Hombre. Bogotá: Ed. Planeta.
7. Imagen de Paolo Ucello:
Por Naudy H.Lucena
Algún concepto de infiltrado
Infiltrar, es entre tantas acepciones, penetrar subrepticiamente en..., es decir una acción estratégica, oculta y profunda. Un agente extraño a.., que influye con su comportamiento en, alguien, un grupo, en la sociedad, rompe sus principales reglas y normas de seguridad y altera su orden regular. Basaremos la siguiente descripción en lo que podrían ser dos categorías de infiltrados: el Intelectual y el Críminis.
A. El intelectual
Cuando la acción de Infiltración no solo consiste en invadir el espacio mental ajeno, lo cual es usual en la comunicación cotidiana, sino que busca interferir sutilmente en el pensamiento del Otro, lo corrige, por su puesto si éste, a causa de esa debilidad personal inculcada llamada decencia, se lo permite, y así, progresivamente se va apoderando de sus ideas que son la esencia de su pensamiento; las conduce en la conversación, mezclándolas con las suyas; hasta que toma lentamente posición dentro de él. Su acción es rápida y envolvente; no exenta de posibles colisiones pero una vez que ha logrado este objetivo, lo asfixia, poseyéndolo de tal forma que prácticamente lo anula como la enredadera del matapalo. Son muy conocidos, por ejemplo, los trabajos académicos de doble autoría, cuyas estructuras semióticas no tienen ni una hendidura por donde pueda pasar una hojilla, tal que permita decir, aquí esta un autor y aquí el Otro. La lógica discursiva de este tipo de texto encierra tantas interrogantes que ni el manual A. P. A (1) y sus derivados tienen respuestas, aún cuando se sabe numéricamente que la unión de dos produce el tres, queda siempre la incertidumbre. ¿Cómo dos estructuras ocupan el mismo espacio a la vez?, ¿Dónde está el Pensamiento de Uno y el Pensamiento del Otro? ¿Cuál es su dinámica? ¿Acaso existe el pensamiento gemelo? La hipótesis más plausible podría ser que tal expansión narrativa, la acuciosidad científica del ensayo, su argumentación y hasta sus selectos hallazgos son los mejores indicios que confirman la tesis de una ocupación: la presencia de un infiltrado, viviendo allí dentro de aquella victima como Alien, el octavo pasajero (2). Una vez instalado allí el pensamiento del infiltrado, el pensamiento del otro queda desolado como el caparazón de una ostra y sus antiguas ideas, lavadas, borradas, confusas, inseguras, secas, se convierten en polvo y desaparecen. “Juan esta un poco cambiado, ya no es igual-”.
Se sabe porque el sujeto ha cambiado su patrón de relación en su contexto social, aun cuando conserva sus mismos actos de cortesía, el saluda, agradece, felicita y da las debidas condolencias; asiste regularmente al trabajo, firma la entrada y la salida y cobra regularmente su cesta ticket, algo, un ligero olor a cobre y azufre lo delata. El colectivo de la calle que es el mejor filtro, percibe de inmediato el cambio; elude las trampas que el infiltrado les tira para distraerlos, resiste sus astucias y lo contradice abiertamente. “Ay! Juan José, me da pena verte como te han despachao, ya no sabes montar. Ni siquiera hacer caminar tu burro” (3)
En este caso el sistema de comprensión semiótica popular detecta al invasor; su intuición toca un limite estructural de sentido que les marca una diferencia entre un antes y un ahora; si antes era de una personalidad, abierta, alegre, extrovertida como los llaneros o los Margariteños ahora es reflexivo, concentrado, introvertido, como los Gochos y los Suizos. Su imagen regular ha cambiado abruptamente y hasta se puede observar simplemente, sin estar necesariamente afiliado a los neo-conductistas transaccionales, que hay una modificación en el normal desarrollo del guión de vida que siempre ha llevado el Confinado. La variación que observa el populacho rústico consiste en el cambio de sus códigos expresivos: “-Dicen que trabaja en Miami como peluquero”
El confesor, es un agente infiltrado intelectual que opera de diversas maneras y ejerce diversos roles en la sociedad; analista, psicólogo, psiquiatra, orientador, sacerdote, pastor, tutor, peluquero: por lo general es un tipo de infiltrado que sondea las profundidades del abismo interior ajeno y reserva para su uso estratégico aquella confesión que es como una brasa ardiente.
Sus palabras de ayuda o de intromisión descienden como atadas en cuerdas en aquella vasta extensión interior del otro y una vez allí dentro, dejan caer una especie de balde de plata donde recogen, todo lo indiscreto, los sueños más íntimos, el esbozo de sus objetos de deseo, sus fantasías, y sus ilusiones y así sucesivamente todas aquellas informaciones que escapan de los labios del confesado. San Agustín, tan sabio como astuto, creía que la confesión era “una búsqueda de misericordia”; es decir, una forma de desprenderse de un peso agobiante, que al cederlo, al entregarlo, mas allá de asumir el riesgo de la burla, a causa del uso que puedan hacer con aquello, el confesado extrañamente recibe una infinita recompensa oculta. Porque hasta la burla Dios puede convertirla en ayuda. La salud viene en el acto de destaparse, atreverse, contarlo, sacar a la luz pública. La cura según Martín Heidegger (4) ,es encontrarse en la angustia, abrir el Ser ahí mismo, lo cual lleva a encontrarse con su totalidad, y una vez declarado, allí, bajo el fuego del escarnio publico, sabe que tiene el control y ya no le importa su caída interior o la intromisión ajena , si ha llegado al fondo.
- Si, si, siga- dice el confesor- es decir que Usted no esta satisfecho, verdad, que otro vive en su cuerpo de hombre.
- Explíqueme, como es eso,... quiere agua, café o refresco.
Y las palabras del confesado se desprenden y ceden en ese juego de infinitas recompensas. De todo esto ¿Cuál puede ser la ganancia que obtiene el confesor?
Podría ser un móvil de placer que oscila entre la curiosidad y el gusto de tocar ese vacío ajeno; cuando el confesado suelta lentamente aquel hilo de seda que le viene del vientre como el de la araña. El confesor lo recoge, lo enrolla lentamente y luego hace de este hilo un tejido muy fino que extiende sobre el diván. Saborea la confesión y observa la agonía de la victima cuando la jaula se cierra.
- Bieen, bieen- Dígale a la secretaria que le de una nueva cita-.
Mas allá del confesor esta la confesión que es el discurso expresado; si el confesor además es un místico, es decir de aquellos que creen participar de una experiencia sobrenatural, particular y exclusiva de ellos pero que en realidad es muy común, sentirá un temor reverencial repentino ante lo confesado y a diferencia del psiquiatra, él sabe que no puede pretender reconstruir mundos despedazados, ese no es su oficio, antes por el contrario debe tratar de ayudarlos a asirse a esa luz indecisa que nada tiene que ver con los candelabros y las lámparas de neón. ¿Cómo puede ayudar el confesor en la lucha contra la influencia de la tentación, por ejemplo, si ésta es entre otras cosas, un desgarramiento sorpresivo de la carne del otro y él es apenas una voz más detrás de un tipo de confesionario? ¿Pueden sus consideraciones, consejos, advertencias y demás actos de habla incidir en las fluctuaciones de esta conciencia ajena; cuando se sabe que la fluctuación predomina sobre la estructura fija de los mundos construidos y por su propio impulso se inclina más al desorden que al orden? Además, mucho antes que este orden que el pretende reconstruir ya estaba el desorden mas crudo. Tal parece que esta psiquis tomada por la tentación deja de ser individual y forma parte mas bien de una totalidad social. En otro orden de ideas, quiere decir que la sociedad es prácticamente victima de esa psiquis.
- Señor (dice con voz muy baja el confesado)
- “He pasado una Temporada en el Infierno. Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde corrían todos los vinos, donde se abrían todos los corazones. Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas, la encontré amarga y la injurié.” (5)
Todo confesor se encuentra con un límite: ¿Qué seguridad tiene si por estar aconsejando y limpiando la viña ajena descuida la suya?, ¿No habrá entrado este tipo de confesor místico en un estado de obsolescencia del oficio, como el linotipista, el cartero, el profesor?
Tal parece que la búsqueda de los efectos de la tentación, detección en la cual basaba su oficio místico, entró desde hace mucho tiempo en crisis y alguno de estos confesores no se han dado cuenta. Una derivación conceptual actual de la tentación, como procedimiento de infiltración es por su puesto, el establecimiento, allí dentro, en la conciencia colectiva, del espantoso y mítico progreso material de la sociedad; ¡salir del subdesarrollo!, proclamaban los políticos del siglo pasado y los actuales. “Nosotros vamos a ser la gran súper-potencia del siglo XXI”. Con estos tentadores slogans y los bien diseñados planes futuristas, la población, la masa, la chusma, los batallones y las redes comunitarias de la sociedad civil y también de la incivil, entramos, por supuesto, a nuevos y vastos imaginarios sociales que dejan la mente echando chispas. Tales que ni el gran Dream Americani en sus tiempos iniciales vendió: Les daremos la pensión terna y reduciremos, por ahora la jornada de trabajo pero llegará el día en que esta dificultad será definitivamente eliminada.
Ya veo, con ojos visionarios - dice un amigo gordo y sabio él- la gran oleada de inmigrantes de todas partes del mundo, no buscando entrar a New York sino a Caracas. ¿Qué proclama o anuncia esta tentación del desarrollo? , esta envidia del progreso de las otras Naciones; esta sed del uso de tarjetas de crédito, de dólares preferenciales, de la cajita feliz y las pastillas de la felicidad, que no sea otra cosa sino el advenimiento del homo demócrata y la sociedad opulenta. Hemos llegado al fin del futuro y tal como quiso decir Francis Fukuyama (6), ¡La historia si ha muerto! Ya en este umbral ¿De que forma puede aparecer o presentarse el cuerpo de la tentación? ¿Será la política, tal como siempre se ha interpretado como el fin de ética? Tendrá la forma de la seducción como la propaganda de la bebida gaseosa derivada de la coca. ¿Será lo que dicen los noticieros sobre ella? Tendrá la política la cara hermosa de una artista de novela. ¿Puede realmente una sociedad entera ser tentada? Entendida esta “entera”, como la sociedad de consumo, es decir aquella que tiene un vacío en sus ejes esenciales y por lo tanto nunca se satisfacen sus necesidades. La que niega el sufrimiento, le asquea la pobreza y el envejecimiento y le encanta la velocidad de los automóviles de lujo; gasta en construcciones faraónicas, estadios que después dejan abandonados y éstos duran menos que las pirámides. Tal parece que las cosas han cambiado de sitio y la lucha contra la tentación está más allá del concepto de culpa de un individuo para ser una cosa exclusiva de los políticos y éstos, aunque no lo crean, son simples agentes de un sistema totalitarista mundial.
Vamos a tratar de entendernos, aunque da lo mismo que confundirnos; si el discurso de este poder político que ellos venden y que rige esta sociedad es el despliegue del control, la tentación, de cualquiera forma que se presente, bien como avaricia de felicidad, de justicia, de libertad, de poseer bienes y el anhelado confort, la cesta ticket, entre tantas otras tentaciones de una sociedad holgada, petrolera ella, está ganando terreno. Este confort por su puesto que tiene su contra, y trae consigo, necesidades de seguridad que anteriormente ni siquiera se imaginaban. El secuestro express, el sicariato sport, la vacuna, la prostitución babilónica, la sádica, y la invasión de los vecinos suizos bajo el pretexto de refugiados, etc.
La sociedad tal como era concebida ingenuamente por los hombres místicos, los estadistas y los constructores de Constituciones como San Jorge, los Jesuitas, las Damas de la Tercera Compañía, los templarios, los Adecos, Gandhi , Martín Luther King y las antiguas Corporaciones Petroleras, ya no es igual sino una pasta internacional de redes de intereses. En consecuencia, la ideología del consumo, las ansias del poder, la búsqueda de la felicidad, podrían ser en suma, la esencia de la tentación, pero ésta, aparece camuflada, se torna imprevisible y maneja las sociedades a su antojo; ciertamente la influencia de la tentación ya no es igual en estos tiempos como fue representada formidablemente en un cuadro medieval de Paolo Uccello, pintor Italiano de Florencia, 1397. San Jorge y el dragón; la dama y el caballero de la justicia, todos figuras simbólicas, en cuyo relato este caballero se supone que vence al dragón que bota fuego por la boca y obtiene como recompensa a la dama, pero siempre queda la incertidumbre, es decir las múltiples interpretaciones del espectador, que ocurriría si es al revés , que sea el dragón quién se coma a la dama y al caballo, o en todo caso, que el caballo bote fuego por la boca y la dama sea más bien una dragona.
San Juan de la cruz quién fue un confesor en el convento de Encarnación de Avila, España siglo XVI, es un ejemplo de confesor que venció la incertidumbre y adquirió, como se creía, gran experiencia en la batalla contra la tentación. Oía con atención a los locos y a las locas, miraba con ternura aquellos seres indefensos que caminaban sin saberlo sobre cuerdas muy débiles sobre sus propios abismos y decía para sí, aunque escribió estas reflexiones para ser leídas por otros, que sólo los escogidos, luego de sufrimientos podían conocer sus imperfecciones. San Juan fue perseguido, masoquista encarcelado, torturado y reducido al desprecio por la corporación religiosa donde creía pertenecer, y murió convencido que había vencido al enemigo oculto; cuestión muy relativa, por su puesto; lo demoníaco en este caso que era básicamente aquello que lo perseguía, desprecia la realidad mística y no la realidad real, se cree que la desea en todo caso, porque cree que siempre le ha pertenecido. Este enemigo oculto bien podría tener el perfil de un infiltrado, un intelectual de derecha o también de la izquierda light. La noche oscura de San Juan de la Cruz es cuando alguien reconoce una imagen deteriorada de sí misma y entra a su propia contemplación con dificultad. Para la sociedad moderna, las profundidades de la agonía, la sed de consumo, la avaricia del éxito, la acumulación, el dinero plástico, la bolsa de valores y tantas otras tentaciones, si se compararan con los problemas religiosos de san Juan de la cruz, serían prácticamente un lujo. nhlucena@hotmail.com.
To be continued: B. El infiltrado Críminis.
NOTAS
1. A.P.A. (Asociación de Psicólogos Americanos).
2. Alien—Personaje ficticio de la película “Alien, el octavo pasajero”.
3. Canción popular venezolana
4. Martín Heidegger (1967). El Ser y el Tiempo. México: F.C.E.
5. Arthur Rimbaud (1977) .Una temporada en el infierno. Barcelona-España: Ed. Rio Nuevo.
6. Francis Fukuyama (1994). El fin de la Historia y el último Hombre. Bogotá: Ed. Planeta.
7. Imagen de Paolo Ucello:
viernes, julio 27, 2007
En estos tiempos de crisis
Por Kathy Vieira
En estos tiempos de crisis … Por muchos años escuché discursos y charlas empezar con esa trillada frase. Entonces parecía que la crisis era temporal, pero después de poco más de 20 años en crisis, yo creo que todos estamos de acuerdo en que ésta está bastante bien establecida, y que posiblemente va a durar algunas décadas más. Aquel que lo dude, se sigue ilusamente alimentando de la idea de que un cambio de gobierno va a representar la solución a esta crisis venezolana. Para aquel que piense que 20 años son suficientes, debe aceptar que esta crisis no es coyuntural (una de esas palabras de moda en la política); lo que significa que sus causas son mucho más profundas y complejas que la mala balanza económica o la proliferación de la corrupción.
No son sólo los modelos económicos los que se vinieron abajo. Los modelos políticos obviamente fueron los siguientes en desmoronarse, pero ahora mismo también otras estructuras están siendo demolidas, entre ellas el modelo social que todos aceptábamos como natural, con todo y que dentro de éste, existen desigualdades profundas e inhumanas casi. Estamos ante una crisis social. Nuestra visión de la sociedad venezolana está cambiando radicalmente, los papeles que habitualmente asignábamos a distintos sectores sociales, sus roles, sus responsabilidades, sus valores y antivalores; todo está cambiando, y los que estaban arriba ahora están abajo, y algunos de los de abajo están ahora arriba. No podemos esperar que todos los de abajo vayan para arriba, porque en nuestra estructura social, aunque en crisis, todavía sólo unos poco pueden estar arriba. La práctica de la igualdad es una utopía para el ser humano, y no hablo de la igualdad monetaria, ni siquiera de la tan mentada igualdad de oportunidades; hablo de una igualdad mucho más fundamental, la inherente al ser humano, la que ante los poderes más sobrehumanos nos coloca a todos al mismo nivel, nos mide con la misma vara.
Cuando escuchamos la palabra pueblo, ¿Cuál es la imagen que se nos viene a la mente? ¿Cuál es la imagen del ciudadano? ¿Está el ciudadano mejor vestido que el pueblo? ¿Mejor educado? Píntame a alguien del pueblo. Píntame a un ciudadano. Píntame angelitos negros. ¿Son diferentes? ¿Por qué? Acaso el pueblo no es ciudadano también? Tenemos en nuestras mentes, muy arraigadas profundamente, imágenes, semblanzas, perfiles de las personas que conforman la sociedad, sabemos (o suponemos saber) cómo se visten, qué carros usan, cómo se peinan, caminan y hablan, qué música escuchan. Creemos saber además cuál es su rol en la sociedad, aquél que le hemos asignado en nuestro imaginario social. En nuestro escenario social, el pobre diablo que se sacrifica de modo sobrehumano, para traspasar los límites impuestos y lograr un mejor nivel de vida, se “supera”, sube en nuestro escalafón social. El rico, que por definición está en un nivel superior, si pierde todo su dinero (así sea porque lo regaló a los pobres), pierde su estatus. Admitámoslo, de nuestros padres, abuelos, maestros, políticos, gobierno y medios, de todos ellos hemos aprendido estos valores implícitos, ocultos, pero siempre presentes. De la boca para fuera todos somos iguales, pero en el día a día, en los detalles más simples e inocuos, la desigualdad se manifiesta y se practica.
¿De cuando acá una persona es socialmente más valiosa porque tiene más dinero? ¡La pregunta en sí es hilarante! El valor de una persona se manifiesta de múltiple maneras y formas. En una sociedad diversificada y compleja, todos tenemos un rol, algunos más públicos que otros, pero todos igualmente necesarios. Pero implícitamente llevamos el estigma de la posición económica (y por ende social), al punto de que posiblemente nos limitamos nosotros mismos a lograr nuevas metas o proponernos nuevos retos, porque suponemos implícitamente, que nuestra posición en la sociedad está definida por la zona de la ciudad en la que vivimos.
Los pobres van al cielo, sin embargo agradecemos a diario que no somos pobres. Queremos ir al cielo, pero siendo ricos en la tierra. Así cualquiera ¿no? Pobreza significa ausencia, en general de bienes materiales, pero también podemos ser pobres ciudadanos, pobres padres, pobres empleados, pobres en amor, pobres en espíritu. ¿Cuáles son los pobres que van al cielo, entonces? Los pobres que lo dan todo porque no tienen nada que perder, porque no temen perderlo todo, porque saben que no tienen nada realmente, excepto a sí mismos. Ésos son los que van al cielo, los que dan todo de sí en lo que sea que la vida los haya puesto a hacer, bien sea como albañil de construcción o como multimillonario dueño de consorcios, como diputada de la Asamblea Nacional, o como campesina en las faldas de las montañas andinas. Lo mejor de todo, es que este pobre casi seguramente verá el paraíso aquí mismo en la tierra: el producto de su esfuerzo traducido en el beneficio ampliado que genera más allá de sí mismo.
No es extraño para nadie, que un suceso traumático o trágico en la vida de una persona, conlleve a una evaluación profunda de sus propios valores, lo que muchos llaman un renacer, en que el abandonamos ideas y costumbres por largo tiempo practicadas. No es un proceso fácil, y puede tomar años aprender la lección. No nos sorprenda pues que nuestro país esté en el doloroso, traumático y largo proceso de re-estructuración social. ¡Ojalá no sea un simple cambio de piel, quizás por ello se esté tomando tanto tiempo, pero esperemos que el resultado sea una sociedad más consciente de sí misma y de todos los miembros que la integran! En 10 ó 20 ó 30 años más, en la escala de tiempo que necesitan las sociedades para cambiar, veremos qué resultó de la crisis venezolana.
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